3. COSMOGONÍA ANCESTRAL.
CAPÍTULO III
Definición.
La cosmogonía es el relato mítico de los orígenes del universo, con la interpretación y análisis dual de la relación entre los cuerpos celestes y las poderosas fuerzas intrínsecas que generan.
La dinámica de las grandes masas planetarias y las fuerzas intrínsecas generan un equilibrio estático en los cuerpos celestes, produciendo fuerzas que actúan sobre ellos y manteniendo en equilibrio el sistema, pero, produciendo algunos eventos naturales que de acuerdo a la intensidad de cada fenómeno, eran interpretados como benéficos, anuncio de desastres o en casos extremos, como castigo de los dioses.
Esta visión analítica que presento a consideración sobre los elementos físicos y las fuerzas que se producen entre los cuerpos celestes del universo, representan y constituyen las interacciones entre la materia y la energía presentes desde siempre en las leyes intrínsecas de la física, intercambiables según la ecuación de Einstein, relacionadas con el cuadrado de la velocidad de la luz; siendo la materia, la energía y la luz, fuente de consideración de los antepasados para dar soporte conceptual a sus deidades y a partir de estos elementos de materia y energía elaboraron su visión cosmogónica.
Las "fuerzas intercambiables" en la física cuántica, como el electromagnetismo, la fuerza nuclear débil y fuerte e incluso la gravedad, son principios fundamentales del universo. Si bien los antiguos sumerios no conocían los conceptos matemáticos de la física moderna, expresaban su visión del cosmos mediante deidades y mitos, reflejando su comprensión de los fenómenos naturales y su búsqueda de un orden subyacente al mundo.
Las tablillas cuneiformes descubiertas en la biblioteca de Asurbanipal contienen relatos como la Epopeya de Gilgamesh y mitos cosmogónicos como el Enûma Elish, que describen la creación del mundo y la interacción de fuerzas (o dioses) primordiales. En cierto sentido, esas "deidades" sumerias pueden verse como personificaciones de fuerzas que el ser humano intentaba comprender, mucho antes de que tuviéramos el lenguaje científico para describirlas.
La conexión entre estos antiguos mitos y los conceptos modernos de la física ilustra el esfuerzo constante de la humanidad por explicar el funcionamiento del universo.
"Los más de 30.000 textos cuneiformes que han sobrevivido de la biblioteca, son una fuente muy importante sobre la fonética, la lengua, la religión, la literatura y la ciencia de la antigua mesopotamia".
Estos documentos ofrecen una visión profunda de cómo estas civilizaciones concebían y daban sentido al universo mediante el lenguaje, la religión y la ciencia.
Para las civilizaciones antiguas, estas interacciones no solo implicaban fuerzas físicas, sino entidades divinas que encarnaban estos principios.
-Pritchard, James B. (2016). Ancient Near Eastern Text Relating to the Old Testament with Supplement.
-Wikipedia.
Símbolos, letras, fonética y significado en la cosmogonía ancestral.
"Eruditos historiadores del pasado se interesaron por los nombres de los pueblos atribuyéndoles orígenes ilustres o nombres extraños de personajes míticos, pero, sin ninguna base lingüística, histórica o geográfica, incluso en el siglo XVIII, Voltaire dijo: "la etimología es una ciencia donde las vocales nada son, y las consonantes muy poca cosa"
Introducción a la Toponomástica. Aspectos Universales de la Toponimia. Roberth Pocklington.
Esta expresión de Voltaire evidencia la falta de análisis y observancia metódica de los 30 símbolos y letras de los antiguos alfabetos Ugarítico, Sumerio, Egipcio, Griego y latino, en los cuales cada símbolo tiene su equivalente fonético en cada alfabeto y un significado específico, las letras vocales corresponden a adjetivos comparativos y las letras consonantes corresponden a sustantivos.
Las principales herramientas actuales de la lengua castellana para entender la cosmogonía son los fonos ancestrales tomados del alfabeto Ugarítico que consta de 30 signos cuneiformes que pasó luego al Amorreo, posteriormente al Arameo, luego al Fenicio, después al Griego y finalmente al alfabeto Latino y que representan consonantes y vocales, los símbolos fueron adaptados y simplificados por los Fenicios y depurado finalmente en los símbolos del alfabeto Griego y Latino.
Todas estas adaptaciones y mezclas lingüísticas producidas como consecuencia del sincretismo ocasionado por invasiones y guerras entre civilizaciones del Oriente medio dieron origen a las lenguas indoeuropeas, desdibujando las lenguas aglutinantes primigenias, así aparecieron las modernas lenguas occidentales Griego, Árabe, Latín, Inglés en los cuales sobreviven los fonemas y morfemas de las lenguas Swahili, Sinotibetanas y todas las lenguas Amerindias que conservaron su base aglutinante arcaica.
Los fonos que conforman los sintagmas de los topónimos arcaicos están constituidos por una consonante y una vocal relacionados con la cosmogonía, la cosmología, el entorno físico y geográfico; la unión entre las diferentes consonantes y vocales en combinaciones múltiples, constituyen las raíces arcaicas de los topónimos ancestrales, así que las letras vocales A, E, I, O, U son símbolos que corresponden a adjetivos comparativos y las letras consonantes B (V), C (Ch,K,Q,S,X,Z), D, F, G (W), J (H), L (Ll, Y, R), M, N, P, T corresponden a sustantivos propios que permiten identificar los diferentes elementos del universo, incluyendo los del espacio exterior y los de la tierra, específicamente los relacionados con la orografía, hidrografía, la vulcanología y el espacio celeste.
Las vocales y consonantes que se encuentran en topónimos arcaicos y términos cosmogónicos podrían reflejar estructuras lingüísticas profundamente enraizadas en el lenguaje humano primitivo.
Estas raíces fonológicas en lenguas aglutinantes, como algunas de origen antiguo o ciertas lenguas indígenas, pueden funcionar como elementos modulares que se combinan con otros morfemas para formar palabras más complejas, indicando relaciones gramaticales, lugar, tiempo o características del sujeto.
Esta configuración fonológica resalta cómo los antiguos topónimos, con sus componentes fonéticos, pueden ser vistos como intentos de expresar una visión ordenada y jerarquizada del cosmos, en la que cada sonido aporta un significado o matiz específico.
Las vocales A, E e I, corresponden a adjetivos calificativos de localización.
A abajo, baja altitud, cerca, acá.
E medio, media altitud, media distancia, allá.
I arriba, alto, gran altitud, lejano, allí.
Las vocales O y U, corresponden a adjetivos calificativos de tamaño así:
O es pequeño, superficial.
U grande, profundo.
A, (A, α): letra alpha es principio o base, el símbolo de un angulo agudo con vértice izquierdo o una cúpula ∩, que pudiera corresponder al espacio n de la cúpula celeste, cerrada en la parte inferior por una línea horizontal.
A griega mayúscula son dos barras tipo angulo agudo con vértice superior, cuya linea basal horizontal corresponde a la A verdadera o incluso puede representar el valle al pie de una montaña o el diagrama de la cúpula celeste, cerrada en la parte inferior por una linea horizontal basal que corresponde efectivamente a la verdadera A, también se representa con la imagen de un ángulo agudo y una línea que muestra el cierre del angulo alpha α representando la letra alpha griega arcaica ∡, siendo la línea horizontal la verdadera base o alpha, con respecto al ángulo; la α minúscula, es la parte baja de la cúpula celeste. El significado de la letra A es punto base, aquí o plano cercano, se relaciona con la línea superficial visible del mar y la tierra, equivalente al mundo medio, que separa la cúpula del mundo superior de la cúpula invertida del submundo representada con la letra griega theta para un universo constituido escencialmente de rocas, Θ o θ.
La línea A corresponde a la superficie del mar LA y las diferentes superficies de la tierra KA, lugares planos, valles o llanuras de baja altitud o al pie de una montaña, además de todo el relieve; en la escritura cuneiforme la letra A, está representada por dos cuñas y sus prolongaciones apuntan horizontalmente, señalando un plano; en escritura Árabe corresponde a un símbolo parecido a una letra J (جبل) cuya curvatura inferior continuada con una barra de altitud corresponde a la A, similar a símbolos Incas y que tiene fonética Sha o Cha tanto para pueblos ancestrales del Oriente medio como de América.
E, (Ξ, ξ, ε, e): Epsilon es una barra de altitud con una línea horizontal central que señala el punto medio, el significado de la letra E, Ξ, ε, e es mitad, medio, media altitud, valle medio o allá, se relaciona con punto medio, valles medios de ríos o lugares de media altitud teniendo como referencia inicial el punto A o aquí. En la escritura cuneiforme la letra E corresponde a tres cuñas que apuntan hacia abajo, existiendo una cuña central relacionada y que corresponde a punto medio.
I, (ι): Iota es un símbolo con una barra de altitud y un punto que señala la parte superior i, arriba, más allá, lejos o muy distante, se relaciona con zonas terrestres de gran altitud y montañas o con ubicaciones lejanas en el espacio del aire o cielo, también deidades del mundo superior. En la escritura cuneiforme la letra i corresponde a dos cuñas que apuntan hacia abajo, a la linea A y una cuña horizontal sobre las anteriores que indica localización superior, arriba o encima; en el lenguaje de señas para referenciar un lugar lejano hacemos un recorrido con el dedo índice que equivale a la línea de la señal de recorrido I y si el lugar es muy distante, hacemos un movimiento adicional y señalamos más allá, lo que correspondería al punto de la i.
O, (o): omicron es un símbolo cerrado, pequeño o limitado, se refiere a un espacio confinado, significa poco, pequeño, el término micro significa muy pequeño. En la escritura cuneiforme la letra o corresponde a una cuña unica sin prolongación, que apunta hacia abajo y dentro, pudiendo simular algo restringido o pequeño, pegado o muy cercano a la línea A.
U, (Vυ,Υυ): ypsilon es una cúpula invertida, un contenedor, un símbolo abierto en la parte superior, significa grande, profundo, muy profundo o lejano, se relaciona con la parte debajo de la tierra o debajo del agua (submundo), grandes barrancos, canales, lechos profundos de ríos Ru, Lu, Llu o Yu, lagos profundos Gu, la superficie debajo de la tierra o volcanes Ku, en síntesis el submundo; pero cuando se refiere a grande, profundo, muy profundo o muy lejano también se utiliza con la acepción "en el fondo o fundus de la cúpula" en el mundo superior para referirse al sol, Jua en Swahili o Utu en Sumerio. En la escritura cuneiforme la letra U corresponde a tres cuñas que apunta hacia abajo y se apoyan en una gran cuña inferior horizontal, pudiendo significar lo que está en el fondo de la línea A; en el lenguaje de señas para indicar fondo o profundo dibujamos con el dedo índice un canal y señalamos la profundidad del canal, en las grafías pre incaicas y árabes utilizan un punto abajo del símbolo del canal para referenciar la parte más profunda, similar al punto de la i, que evidencia la mayor distancia, profundidad o lejanía.
D: Delta (en mayúscula Δ, en minúscula δ; llamada en griego δέλτα délta /ˈðel. ta/), De gente, L agua y Ta piedra significando casa de piedra de la gente, el símbolo Δ representa una casa, la unión entre tierra, aire, agua y fuego (una casa), simboliza en América la forma de las chozas o casas y en Egipto las pirámides, vivienda de los dioses, al contener el fono ta, que significa piedra, se refiere a viviendas de poblados o comunidades Griegas, de Asia menor y del Perú en América donde los poblados se denominan Llacta, cuyas viviendas fueron construidas con o entre roca, el fonema D presente en la lengua Swahili en el morfema Dunia, que significa comunidad, Du gente o pueblo y ni fuego (hogar) y A plano, también está presente con la misma acepción en lengua Embera, el pueblo Guna Dule del río Dariena o Darien (Atrato) de Colombia, de lengua aglutinante, Du se refiere a pueblo o comunidad que habita cerca del río Le y sus lagunas o zonas de inundación, Gu lago, Na suelo o lugar, Du comunidad, Le río medio, utilizando los mismos fonos que se utilizan en África central para nombrar los mismos accidentes hidrográficos y las comunidades de humanos.
G: Gamma o madre del lago, tercera letra del alfabeto griego (Γ, γ), letra que corresponde a la g del latino, símbolo que corresponde a la desembocadura de un río de llanura en otro río, zona inundable, de marismas, humedales o lagunas, o lagos, correspondiente en la lengua Swahili a Omuga (zona inundable o humedales del río), en el Quechua a la zona Omagua (zona inundable de la llanura amazónica) y en el Sumerio, Amorreo, Fenicio, Hebreo y Copto Galilea o lago de los dos ríos (Li y Le) o lago de Tiberíades; en lengua de señas para diagramar un lago se dibuja una U de profundo y se cierra por arriba con un circulo que corresponde a la superficie superior y límites del lago, quedando una imagen que pudiera parecerse a 9 o θ, diagrama de el símbolo g y de un lago.
J: símbolo que corresponde a fono que significa color y descomposición de la luz blanca para pueblos protobantúes presente en el swahili, Ja blanco representado con la letra J del latín derivada de la iota griega, se refiere a la gama de colores del arco iris, va desde el blanco Ja hasta lo negro y oscuro Jo (poco blanco), pasando por el verde y azul Je y el amarillo y rojo Ji; estos fonos están presentes en los topónimos ancestrales de Europa, África, Oceanía, Polinesia y América como Ha o Ja para blanco, He o Je para verde y azul, Hi o Ji para amarillo y rojo, Ho o Jo para poco claro, oscuro o negro, Hua o Jua para muy blanco y brillante (el sol).
Es de anotar que los Sumerios denominaban a los ríos Nilo y Jordán Jarú cuya fonética es Llarú o Yarú (río grande blanco, de aguas transparentes o nacido en un monte glacial), de ahí el nombre de Jarusalem o el valle medio madre del río blanco o del glacial.
K, (ϰ): Kappa es un símbolo que tiene una barra vertical que representa la altitud de una montaña, una línea oblicua descendente, que llega hasta media altitud y corresponde a un río que luego desciende a baja altitud, la letra Kappa significa tierra o valle de los ancestros (tierra de valles montañas y ríos, kara, Kala, Kalla), esta letra K de origen Griego, esta presente en la escritura Americana y pre Incaica con un símbolo similar a la Kappa griega, pero con fonética C, Ch, Kh, Qh (tierra de valles montañas y ríos, Carauta, Caracoli, Caramanta, Chaquenoda,Chinchero, Chiquinquirá, Chira, Chilla, Chilli, Chille o Chile; Quira, Quirama, Quilla, Quili, Quile), y el símbolo Árabe J con fonética Ch, (montañas y ríos, جبل con fonética Chabalón, en la lengua Swahili (montañas y ríos, Kilima o Chilima en Kilimanjaro, la montaña madre del nacimiento del río blanco o del glacial (Nilo blanco?, río Kagera?).
L, (Λ, λ): Lambda significa El río en el valle de la gente, es un símbolo que tiene la barra de altitud acompañada de una linea inferior que corresponde al nivel del agua, la letra L, Ll o Y es agua o río.
M, (mu) la letra griega que representa la "m" es la mu, que se escribe M en mayúscula y μ en minúscula, tiene dos acepciones la primera es el símbolo de las mamas de una madre y la segunda tiene que ver con la forma de las montañas y con la concepción ancestral de que la mujer y la tierra son la representación de la deidad hembra del universo en contraposición al hombre y al sol; en la primera acepción mama, madre o glándulas mamarias femeninas, el fono ma es madre en casi todas las lenguas conocidas; en la segunda acepción montañas, en Ruanda se encuentra Murambi que significa la montaña grande madre del río en el valle alto (Monte Stanley o Rwenjura), el río pudiera ser el Akagera o Ruvubu que forman el río Kagera; en Colombia Magangué, la montaña de la zona de lagunas; en Ecuador Machala, la montaña en la costa; en Perú, Machu Pichu, las montañas madre y padre de los volcanes; en España, Madrid, la montaña poblada, la gente de la parte alta del río; y así por todo el mundo.
R, (Ρ, ρ): es un símbolo que tiene una barra de altitud asociada a una línea curva que inicia en la parte superior, desciende hasta la parte media y luego termina en la parte inferior y corresponde a un río que nace en la parte alta, desciende hasta media altitud y luego hasta la zona baja, el trazo de la barra de altitud a la izquierda es I y el trazo curvo de la derecha es el cauce del río, un símbolo similar es utilizado por los Árabes para nombrar ríos نهر Nahr con fonética Najarón, y un símbolo similar a la R en América pre Incaica para río, en muchas ocasiones con fonética Amarón.
Es interesante observar como los sumerios denominaban a los ríos blancos o nacidos en glaciares Nilo y Jordán Jarú, los Árabes Na/jaron y los Amércainos Amaron, con semejanza fonética.
T, (θ, Θ) letra griega theta, la T, t, τ del fono griego Tau, llamada en griego antiguo ταῦ τaû o Theta (rocas) elemento constitutivo principal del universo, ta ta es una onomatopeya del sonido del choque entre rocas, la letra ταῦ es una barra horizontal superior sobre una barra vertical que representa una columna o una barra de altitud y que pudiera representar la roca del capitel que está sobre una columna constructiva de las edificaciones griegas. T es piedra para el resto de civilizaciones del mundo y ta ta es el plural, correspondiente a rocas, es la onomatopeya del choque de estas, se relaciona con dicho material en la tierra y se asocia a fonos utilizados por civilización Proto Bantú (Tanganika, lago de paredes rocosas), Sumerios (Tia), para nominar los planetas rocosos, la antigua civilización del Indo (Pakistan, las montañas rocosas de los padres o ancestros), Fenicios (Tiro o río de rocas altas o acantilados, río Nahar el Litani, también conocido como el Leontes en las fuentes clasicas), Egipto (Kemet, valle medio de rocas o desierto), Iberos (Catalunya, la tierra rocosa del río caudaloso, Lu), Etruscos (Italia, I altas, Ta rocas y nacimiento de ríos, Li), antigua Grecia (Itaca, el valle de las altas rocas), Incas referente a los picos rocosos de los Andes (Anti, los picos rocosos del cielo) y en Colombia, nación Embera (Antado, la gente delas montañas rocosas del cielo o de los Andes).
N, νῦ/nû/nŷː/: en griego antiguo se refiere a sustancia, materia o elementos constitutivos de gases, líquidos o sólidos o relativo a..., en los diferentes niveles de altitud contenidos en el aire, el agua o el suelo.
COSMOGONÍA SUMERIA.
Dioses Sumerios.
La cosmogonía de este pueblo, es uno de los enlaces principales para hablar de los dioses y mitos, se basaba en que el universo estaba constituido por una esfera con una parte superior o cúpula celeste ∩, denominado An, cuya deidad principal era el sol, Shamash o Utu.
En la parte central de la esfera, dividiendo las cúpula superior ∩, el cielo y la cúpula inferior ∪, el submundo, se encuentra A que corresponde a la línea superficial formada por el mar y la tierra, que separa las dos cúpulas, θ, esta linea central divisoria corresponde al mundo medio, que contiene el mar Irkalla, Apsalla o Absalla, cuya deidad es Enlil, dios de las aguas, sobre el mar flota la superficie de la tierra Ki, cuya deidad es Enki, dios de la tierra, términos que sugieren que para los pueblos prehistóricos K es tierra y L agua o mar.
En la parte profunda de la esfera θ, se encuentra la cúpula invertida ∪, el submundo Ku o Su, cuya deidad es Kur, Urkullu o Ursullu, deidad ancestral sumeria, también reconocida en las civilización euskera o pueblo Vasco como Urkullu, y en las civilizaciones americanas, Embera de Colombia, como Armu/Kura y en la Incaica como el Kuy pacha, teniendo en todas estas civilizaciones del viejo y nuevo mundo el común denominador Ku o Su para el submundo.
El Mundo de arriba, superior o mundo i.
Es un espacio ubicado entre la línea A o mundo medio (Irkalla) y la cúpula celeste ∩, conformando el An o cielo.
El mundo de arriba, cielo o An ∩, es ocupado por los cuerpos celestes, el viento, las nubes y el aire, dicho espacio en el dia es transparente y claro como efecto de la luz blanca del sol Jua, en la noche el espacio del An es transparente y oscuro pudiendose observar los brillantes cuerpos celestes, la luna, Innana y las estrellas, Jatun (las rocas blancas), además An ∩, como espacio del viento esta refrendado en la mitología griega, con el término anemoi, dioses del viento o fuerza invisible del viento, los cuales juegan un papel en el equilibrio del clima, con efecto sobre mares, movimiento de las masas de aire y nubes, régimen de lluvias y efecto sobre cosechas, producido por las diferencias de presión atmosférica, el calor radiante del sol, las formas del relieve y la rotación de la tierra, fenómenos responsables de las variaciones del clima en los diferentes lugares.
An el cielo contiene el espacio del aire, el viento, las nubes y las rocas celestes para las grandes civilizaciones.
El Mundo medio, superficial o mundo E.
El mundo medio es el espacio superficial de la tierra y el mar, Irkalla, θ, donde habitan los seres vivos, ubicado centralmente como separador entre la cúpula del cielo y el viento An ∩ y la cúpula invertida del submundo U, Urkalla o Urkullu.
El mundo medio estaba conformado por la parte superficial de la tierra y las aguas, la superficie de las aguas, mares, lagos, ríos y arroyos y la superficie de la tierra, las llanuras, valles, montañas y todos los seres que lo habitan.
La parte superficial de la tierra K, Ka, Ke o Ki y la parte superficial de las aguas L, La, Le, Li o Lla, Lle, Lli es de anotar que el fonema Ll se transcribe con Ll o Y indistintamente de acuerdo a las normas ortográficas de cada lengua actual (K tierra y L agua), Irkalla, Kalla o Kalli.
El Submundo, mundo profundo o mundo U.
Corresponde al espacio profundo contenido en la cúpula invertida U, cuyo límite superior es Irkalla o mundo superficial o medio y la parte profunda Urkalla, Urkullu o Ursullu, el submundo, en el habitan los muertos.
El submundo está formado por un componente terraqueo Ku o Su y un componente magmático y de aguas profundas o subterráneas R, Ru y Lu, Llu o Yu, manifiesto en el inframundo con la denominación de Ku/r o Urkullu, términos que contienen los elementos físicos y las fuerzas de las aguas profundas y el tectonismo del centro de la tierra."
- Jacomet, Juan (25 de abril de 2007), Descripción Cosmología Sumeria. JPG, Cosmogonía Sumeria.
- Menchero Hernández, María Isabel (2022). Breve historia de la Mitología Sumeria.
- Aguado Bleye, Pedro (1935). Curso de Historia para segunda enseñanza. Madrid.
- Wikipedia.
Presento a continuación una visión e interpretación con base en registros históricos, sobre las deidades sumerias, asignándoles una categoría universal, reinterpretando los roles de los dioses, dado que en algunos textos aparecen los hijos de la diosa primigenia Anki, Enki como dios del agua, siendo Ki, la tierra y Enlil como dios del viento?, siendo Lil la parte superficial del agua y los ríos.
Desde el punto de vista fonético, en la teoría que expongo en este ensayo, todas las variantes o fonos Ka, Ke, Ki, Ko, Ku corresponden a referencias terrestres, Ka, Ke, Ki lugares de baja, media y gran altitud, Ko colinas y Ku submundo o volcanes, cráteres, barrancos o lechos rocosos profundos; adicionalmente todas las variantes La, Le, Li, Lo, Lu y Ra, Re, Ri, Ro, Ru corresponden a referencias acuáticas, La, Le, Li y Ra, Re, Ri para fuentes de agua o ríos según niveles de altitud; Lo y Ro para arrollos, fuentes de agua pequeñas o pequeños ríos; Lu, Llu, Yu y Ru (fuentes de agua grandes o ríos profundos y de gran caudal), siendo las vocales O y U referencias de tamaño, volumen y profundidad.
Lil, (Enlil) al duplicar el fono Lili corresponde a dos ríos en su nacimiento o en la parte alta (i), que para el caso de Babilonia corresponde a los nacimientos de los ríos Tigris y Éufrates; otra referencia toponímica ancestral de Lil o Lili existe en Colombia, Calili o valle de Lili, en la ciudad de Cali, que en lengua ancestral Amerindia significa la unión entre dos ríos, lugar donde se unen el río Cali y el río Cauca.
Como soporte para pensar que Enlil es el dios de las aguas, está el mito donde relatan que el dios Enlil envió el diluvio universal, para destruir a la ruidosa humanidad; por deducción, si Enlil envió el diluvio, lo lógico fuera que correspondiese al dios de las aguas y las tormentas.
Los Sumerios conceptualizaron la creación del universo como un caldo primordial Nammu que contenía al dios primigenio Anki, (el cielo y la tierra), el cual dio origen al dios de los elementos físicos Tiamat y al dios de las fuerzas o espíritus Anu, Apsu o Absu.
Marduk fue el dios encargado de separar este caldo primordial, dividió a An/ki en cielo An y tierra Ki; dividió a Tia/mat dios de los elementos físicos, creando de su mitad superior al dios Tia de los elementos físicos del cielo y lanzando al abismo la mitad inferior Mat, los elementos físicos o materiales de la tierra; dividió a An/u, Ap/su o Ab/su dios general de las fuerzas dinámicas, creando de su mitad superior al dios de las fuerzas invisibles del cielo An, Ap o Ab y lanzando al abismo la mitad inferior U, Su o Ku las fuerzas invisibles del submundo Kur, Kura, Urkalla.
Hoy sabemos que las deidades del mundo superior corresponden a las fuerzas estelares de la gravitación, la interacción de marea, la materia oscura, las fuerzas de presión del gas, la radiación, la electromagnética, fuerzas que mantienen la dinámica de la tierra, el sistema solar y el universo en general, siendo las responsables de la dinámica de las galaxias y el sistema solar, la rotación de la tierra, del día y la noche, del calor y el frío, el ciclo del agua, de las corrientes marinas y los vientos, cuyas interacciones producen manifestaciones climáticas o meteorológicas, que de acuerdo a la intensidad pueden comportarse como espíritus benignos, neutros o malignos.
La personificación de las deidades del mundo superior es An o Anu, el sol, dios supremo de los cielos o mundo de arriba y padre de todos los dioses menores del mundo de abajo, Enki y Enlil, ("Anu" las fuerzas del cielo, "Enki" las fuerzas de la tierra y "Enlil" las fuerzas de las aguas).
También hoy sabemos que las deidades del mundo inferior constituyen las fuerzas del submundo, mantienen la dinámica del mundo de abajo y corresponden al gradiente geotérmico, gradiente de presión, la fuerza de gravedad, la fuerza débil, la fuerza fuerte, la fuerza electromagnética, tectonismo, vulcanismo, sismos y la isostasia, fuerzas responsables de la formación de montañas, terremotos y la actividad volcánica.
La personificación de las deidades del mundo de abajo es Kur o Urkalla, las fuerzas del inframundo, dios supremo del mundo de abajo y de los dioses menores Ku, Su de la profundidad de la tierra y Lu, Llu o Yu de la profundidad de las aguas.
Con respecto a los volcanes Ku o Su es importante anotar que a través de toda la geografía terrestre muchos onomásticos de volcanes contienen en sus morfemas, los fonos o sufijos Ku, Cu o Su (Cumantay, Cúcuta, Cucuten, Asufral, Vesubio).
ASTRONOMÍA SUMERIA, Wikipedia
Los Sumerios identificaron los cuerpos celestes visibles y móviles de nuestro propio sistema solar.
En el cielo, "AN", la civilización Sumeria tenía registrado los elementos del "TIA", (rocas de arriba) el Sol, la Luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno, además, la eclíptica y los elementos estáticos del cielo que corresponden a galaxias, constelaciones y sus estrellas.
Fue la primera civilización de la que tenemos referencia documentada en registrar un calendario solar con dos estaciones: invierno y verano, un año lunar de 13 meses lunares, 1 mes lunar de 28 días, con 4 semanas de 7 días, para un total de 364 días en un año lunar, cada determinado tiempo hacían ajustes similares a los que realizamos con el año bisiesto. Este sistema de ajustes, similar al concepto moderno de años bisiestos, permitía sincronizar mejor el calendario lunar con el ciclo solar anual. Este tipo de organización muestra la avanzada comprensión astronómica y la necesidad práctica de los sumerios para gestionar la agricultura y la vida cotidiana.
COSMOVISIÓN INCAICA.
Mundo de arriba Incaico.
En el mundo superior, mundo i o mundo del Anan, Hanan o Janan Pacha, An el lugar del viento, el cielo o Ha o Ja la luz blanca, el lugar del sol; In referente al mundo i, arriba o lejano, las fuerzas de arriba; constituido por elementos físicos y las fuerzas superiores o dioses.
El dios de arriba andino Huiracocha, Viracocha o Wiracocha es equivalente a Marduk en Sumeria, creo el mundo dividido en tres planos.
El primer plano es el Anan o Hanan Pacha, equivalente a An en Sumeria, el espacio del viento o cielo, el mundo de arriba, constituido por los elementos físicos y las fuerzas dinámicas del cielo.
Los dioses principales en el Anan o Hanan pacha son:
-Inti, la roca alta del cielo, el sol.
-Mama killa, la montaña del agua, la luna.
-Hatun o Jatun, las grandes rocas luminosas, los planetas (Ja: luminoso o blanco, Tu: roca grande y N o Na: material de..).
-Illapa, el padre de las aguas de arriba (la lluvia), el choque de nubes, el trueno.
-Intiillapa, la luz del padre de las aguas de arriba, el relámpago o rayo.
Los elementos físicos y la materia del mundo de arriba son generadores de las fuerzas superiores, la luz, el calor, la fuerza gravitatoria solar, las mareas, el fuego del cielo (rayo), los vientos, las nubes y la lluvia.
Mundo medio Incaico.
El mundo medio, mundo E, e o mundo del Kay Pacha constituido por la parte superficial de la tierra Ka y la parte superficial del agua La, Lla, Ya o Y (K tierra y L agua), equivalente a Kala, Kalla, Calla, Caya en síntesis el Kay Pacha.
Los dioses amerindios del mundo medio de los Incas Kay pacha o pacha mama, representada por la diosa Kala o Kali, adicionalmente contiene los espíritus de los Apus, las grandes montañas rocosas y volcánicas, los Tepuy.
El representante de dios en la tierra es el In/ca, el hijo del sol Inti, In dios de arriba, el cielo y Ka la diosa de la tierra (Kay, Kaya, Cala, Calla o Cali), mediador entre el cielo In y la tierra Ca o Ka, el Inca era el gobernante en la América ancestral.
Mundo de abajo Incaico.
El mundo profundo, mundo U, Submundo o mundo del Ukuy Pacha, sobre el cual flota el Kay Pacha. El U/ku/y Pacha está constituido por un componente terráqueo subterráneo Ku o Su y un componente subacuático Y, Yu, Llu o Ru descrito con los morfemas genéricos del tercer plano o submundo Uku, Urqu o Kuy pacha, U/ku/y, U/su/y, U/ku/yu, U/su/yu, U/r/ku, U/ru/ku, U/ru/su o U/r/su que contiene la parte profunda o submundo, tanto de los mares como de los ríos.
Equivalencias entre deidades de Sumeria y América.
Generalidades.
Las deidades universales en la cosmogonía de los hombres del periodo paleolítico se nombraban con fonos que identificaban el mundo de origen, para el mundo superior se utilizan los fonos An encima de A, de ubicación superior o cielo, In lejano, alto, arriba, cielo y On encima de las colinas, cielo; para el mundo medio se utiliza el fono En deidad del mundo medio o punto central, lugar donde habita el hombre y todos los seres vivos y para el mundo de abajo el submundo o mundo de los muertos se utiliza el fono U, Lu, Ku o Su.
Los dioses de arriba se nombran con los símbolos A, I, O, la palabra "An" el espacio del aire o cielo; "In" el signo i, símbolo cuya punto arriba significa alto, arriba, lejano o cielo; "On" por encima de las colinas, cielo.
Los dioses del mundo medio o mundo de los vivos se nombran con el fono En, que significa medio o mitad.
Para cananeos y fenicios El, es el dios de la tierra y Baal dios de las tormentas, las lluvias y la agricultura (Dios del agua).
Los dioses de abajo se nombran con el símbolo U profundo, grande o de alto grado, esencialmente se utiliza para referirse al submundo.
La nominación de las deidades tanto en Sumeria como en América se correlaciona con su ubicación cósmica: "An", "In", "On" para los dioses de arriba, "En" para los dioses del mundo medio y "Ur" "Kur" o "Lu" para las deidades del submundo.
El dioses principales o del cielo en Sumeria tiene la raiz "An" (el mundo encima de A), se refiere al dios sol como Anu o Antu, mientras en América se describen con raiz "In", (el mundo de arriba) se refiere al dios sol como Inti.
Los dioses secundarios, de la tierra o del mundo medio en Sumeria tienen la raíz "En" dios del mundo medio, se refiere a Ki o Ka la diosa tierra con el nombre Enki, dios de la tierra y Li o La la diosa del agua con el nombre Enlil, dios de las aguas. En América el dios de la tierra Ka y de las aguas La o Li lo encarna la Pachamama o Pacamama madre de la desdibujada diosa Americana Kali o Kala, pero, muy presente en India y Polinesia, Ca o Ka la tierra y La o Li agua, ríos y mares.
Los dioses terciarios, del submundo o mundo de abajo tienen la raíz "Ur" U de lejos o profundo y R o L de aguas o ríos ya que se consideraban que la tierra Ka o Ki flotaba sobre un submundo acuático R o L, así tenemos en Sumeria Ur, Kur o Urkalla y en América la tierra Ka flota sobre el agua La, Lla o Ya, con la misma raíz Ur, así tenemos para el submundo americano Urqu, Uku, Uqu, Ukuy o Kuy pacha.
También encontramos Urqullu en la mitología Vasca, montaña sagrada volcánica en Aquitania, Pirineos atlánticos, el fono Ur submundo, el fono Qu o Ku volcán (submundo) y el fono Llu o Yu río caudaloso o grande (submundo), corresponde al río Nive.
El símbolo U con la acepción grande o de alto grado, se usa tambien para el mundo superior y medio así tenemos para nombrar el sol: en los pueblos proto Bantúes Mungu JUA dado que Ju o Jua es resplandeciente y en los Sumerios Antu, Anu o Utú para el dios grande del cielo, el sol.
Los gobernantes.
El equivalente del Inca hijo del cielo In y la tierra Ka en América, corresponde en Sumeria a Anu/nnaki, hijo grande del cielo An y la tierra Ki, diosa Anki.
De manera similar a los Incas, los Anu/nnaki, según leyendas, mitos y registros cuneiformes descendieron del cielo, son hijos de Anu dios del cielo y Ki diosa de la tierra, siendo homólogos para las civilizaciones de América y Sumeria, con similitud fonética y semántica para los hijos del sol encargados de gobernar la humanidad.
DIOSES DEL VIEJO Y NUEVO MUNDO.
Tenemos referencias en la escritura cuneiforme de los dioses, fuerzas o espíritus en la civilización Sumeria y Acadia, sus mitos y leyendas tienen registro documental, llegado a nuestros días a través de tablillas de barro cocido; diferente situación ocurre con las civilizaciones Amerindias, cuyos dioses, fuerzas o espíritus protectores o destructores, se han ido perdiendo en la bruma del tiempo, explicado por la falta de escritura o limitación en la interpretación de los símbolos que estas nos han dejado, sumado al intenso trabajo de evangelización y destrucción de la cosmogonía Amerindia, donde sus creencias y dioses fueron consideradas herejías e idolatría; hoy solo nos queda en América recurrir a desdibujadas e incompletas leyendas, dada la transculturación efectuada por la religión impuesta durante siglos, que fueron borrando o transmutando en gran medida los dioses y espíritus ancestrales de América.
A pesar de la transculturación en Colombia y en el resto de América, quedan algunos mitos y leyendas transmitidos oralmente y compilados por algunos autores; en el artículo "Etno - astroonomías américanas", sobre el pueblo Embera, Universidad Nacional de Colombia, compilados por Jorge Arias de Greiff y Elizabeth Reichel D, en el cual se logran identificar algunos dioses, que parecen tener una relación semántica y fonética con dioses, fuerzas y creencias de la antigua civilización sumeria.
Las culturas paleolíticas del medio oriente y americanas, parecen compartir una visión similar del mundo de arriba, el mundo medio y el submundo, igual a otras culturas de la tierra.
Los hombres modernos hemos comprendido poco de la visión cosmológica del hombre del paleolítico; en la actualidad seguimos teniendo confusión respecto al término dios, deus o Teo como divinidad, referente al antiguo dios Sumerio TIAMAT, las rocas del cielo, el Deus o quizás Teus de los antiguos pueblos Etruscos pobladores de la región de Lato, el Teo en griego, el Tia de los antiguos Sumerios, el Atón de los egipcios pareciera corresponder a evolución fonética de las civilizaciones del Mediterráneo, estableciendo una verdadera similtud con el término Ti de Los dioses Amerindios Inti en el Perú, Tonatiuh para Aztecas; para los Mayas, Kinich Ahau siendo quizás una variante fonética de Tinich Ahau "la roca alta de fuego, muy brillante" todos los Ta, Te, Ti, To y Tu relacionados en todas las civilizaciones antiguas con la roca alta y brillante, el sol cuyo posible significado sería "las fuerzas intrinsecas del sol y todos los cuerpos celestes", Atón, Tio, Tia, Teo, Teus o Deus, las estrellas que cuyo nombre ancestral en África, Europa, Asia, Oceanía y América corresponde a Jatún o Hatún Ja blanco o brillante y Tu roca grande, N material de..., así Hatún se convierte en una palabra ancestral para todas las civilizaciones para denominar las estrellas "rocas grandes luminosas".
El hombre paleolítico era materialista puro, adoraba a la naturaleza, la luz del sol, el giro de los planetas, la madre tierra, la vida, la lluvia, el agua, los alimentos, los animales, los bosques y sentía temores a las deidades o fuerzas del cielo An, In, On, caida de asteroides, tormentas, truenos y rayos; temía a las deidades o fuerzas de la tierra En, Pu, Do, la fuerza del agua, la crecida de los ríos, las avalanchas y la muerte; temía a las deidades o fuerzas del submundo U, Su, Ku, Lu y Ru, explosiones volcánicas, terremotos, maremotos, tsunamis.
En conclusión el hombre del paleolítico, al igual que el hombre moderno adora y celebra la vida y los fenómenos naturales benignos, pero, le teme y lamenta la muerte y los fenómenos naturales catastróficos asociados a las intensas fuerzas de la naturaleza.
Siempre presente para el hombre la dualidad entre el bien y el mal, la lucha continua entre la alegría, la sonrisa, una nueva vida, un amanecer, la salida del sol, la luz, el calor del dia, la preñez de la sementera, en contraposición a la tristeza, el dolor, las lagrimas, las despedidas, la muerte, la puesta del sol, la luna, la noche y el frio, la pérdida de la cosecha, en un continuo ciclo de la vida definido por la transmutabilidad del espacio, la materia y la energía, cuyas fuerzas pudieran confundirse con la idea actual de dios.
Dioses del mundo superior.
Sumerio....Quechua.......Embera. Anki.....Hanan/pacha...Anco/Sotorró Anti.............Inti............Antomia/Bajá
Anunaki.....Inca............Dayhizizi
Dioses del mundo medio.
El mundo medio es la parte superficial, representado en Sumeria por los dioses Enki y Enlil.
Sumerio....Quechua......Embera.
En/ki...........Kay/Pacha......Kara/gabí
En/lil...........Apu I/lla/pa......Do/karrá
Dioses del mundo de abajo.
Submundo o mundo profundo terrestre, Ku, Cu o Su, Lu, Ru y Yu.
Sumerio....Quechua......Embera. Kur............kuy..........Armu/kura.
Submundo acuático.
Nergal........Supay.........Tutruicá.
Diosa Luna
Sumerio....Quechua.......Embera. Ningal...Mama/Quilla..Mama/Chila.
La diosa Luna es un caso especial en las antiguas culturas del viejo y nuevo mundo, no era estrictamente una diosa del submundo, pero, tenía gran influencia sobre este y las aguas subterráneas y las mareas.
Luna, Lu aguas profundas o de gran caudal; Na de...
Con respecto al nombre de la luna en América con igual acepción semántica Quilla, Chila o Chia, el fono Qui o Ki tierra alta, montaña o cuerpo espacial alto y La o Lla aguas del mar, mostrando la influencia de la luna sobre las aguas.
En la actualidad desvelamos los valores numéricos del fenómeno fuerza gravitacional que la luna ejerce sobre las aguas y la estabilización del eje de la tierra, pero, la identificación del fenómeno corrió por cuenta de la sabiduría del hombre del periodo paleolítico, no conocían el valor numérico de 1.62 m/s² de la aceleración relativa, ni el valor exacto de la gravedad relativa lunar equivalente a 1/6 de la gravedad terrestre, pero entendían los fenómenos y lo manifestaban como fuerza sobrenatural.
Relaciones semánticas y fonéticas entre los términos que describen los Dioses del viejo y el nuevo mundo.
Los dioses del cielo se describen con los sufijos que significan aire, cielo, sagrado o deidad superior "An", "In", "On" y los sufijos que significan tierra o roca "Ka, Ke, Ki, Ko para lugares terrestres y Ta, Te, Ti, To, Tu para rocas".
Así encontramos para la principal roca del cielo, el sol, Anki, Anti, Anco, Anto, Atón, Utu, Inti, Indra, Quetzalcoalt In; para la diosa luna, Innana; para ríos sagrados Indo, en el viejo mundo e Inirida en Colombia.
Los dioses del mundo medio o superficial se describen en Sumeria con el sufijo En, sagrado para dicho mundo; en Europa Pi, es Padre o dios de arriba; en América el sufijo sagrado es "Pu y Do", padre grande o señor; acompañados por los sufijos referentes a tierra "Ka" y los sufijos referentes a agua "Ra, La, Lla o Ya"; para Sumeria Enki y Enlil; para los antiguos Etruscos Júpiter (el dios de la roca luminosa) y para América en el Kay Pacha, Apu/Illapa, Do/Karrá.
Los gobernantes del mundo medio.
Los gobernantes del mundo medio, eran considerados los representantes de dios en la tierra, se describen con los sufijos sagrado, deidad o Señor "An, In o Do" y el sufijo que significa tierra "Ca, Cha, Sha o Sa y Ki, Ci", así encontramos Anuna/ki, Inca, King, Kichua, Shamash o Utu y variantes posteriores Cizar, Zar, Sha, Do, Dómino, Dona eis Dómine, llevalos al señor, en el Réquiem latino.
Topónimos asociados con deidades o fuerzas ancestrales.
Los dioses del submundo acuático o subacuáticos, Kur, Urqu o Urku, Armu/kura dioses del inframundo Sumerio y Americano, las fuerzas tectónicas y volcánicas asociadas al fono o sufijo Ku, Cu y Su, contenido en el nombre ancestral de muchos volcanes al rededor de toda la tierra, Cumantay, nevado del Ruiz, Asufral, Cumbal y Cucuta en Colombia; Tucuman en Argentina; Siracusa, relacionado con el volcán Etna (El Valle Del Río del volcán) y Vesubio en Italia; Cucuteni en Rumania, Moldavia y Ukrania; Eyjafjallajökul y otros terminados en jökul que significa volcán del glacial en Islandia; Chikurachki en Rusia; Kutcharo, lago Kuttara, Monte Usu y otros más en Japón; Puu Kukui en Hawai; Tangkuban, Sundoro en Indonesia.
El objetos celestes como elementos físicos asociados a los días de la semana en diferentes civilizaciones.
Los objetos celestes visibles del cielo sumerio, contienen el sufijo Ti o Tia, provenientes del dios Tia/mat, que contienen los elementos físicos del cielo (An) el sol o Sunna tia; la luna, Inanna tia o Moon tia y así para los planetas y las estrellas, los cuales son considerados rocas celestes o altas, hijas del dios Tia, cada Ti o astro era adorado en un dia específico de la semana, empezando por el sol y continuando con la luna, Marte, Mercurio, Júpiter, Venus y Saturno, para un total de 7 elementos físicos del Tia, que dieron origen a los nombres de los dias de la semana.
Es de anotar que el fono Ti o Tia de roca luego se convirtió en day o día.
El sol, diosa sunna, el dia del astro rey, al sol dedicaron el dia del señor, día de descanso y adoración sunti, sunnataeg, sunnadag, sunnatag, sunday, dómino, domingo.
Cada civilización veneraba al Sol de maneras únicas y lo consideraba crucial para la vida y la agricultura.
Hijos de ANTI o Sunna (sol)
La luna. Sin para los Babilonios, Nanna o Inanna para los Sumerios, Luna el astro del agua, efecto mareas, lu agua grande, na otro suelo; a la luna le dedicaron el primer dia de la semana, el día del astro del agua, la luna, sinti, nananti, nanataeg, nanadag, monandaeg, monantag, munday, monday, lunes.
Marte, Marti, Nergal/tia, la roca alta, el astro del valle madre del río, a Marte dedicaron el segundo dia de la semana, marte, martis, ares, tiw o tyr (dios nórdico equivalente al romano marte), marte asociado a la violencia, la fuerza y la guerra, nergaltia, nergaltaeg, nergaldag, tiwesdaeg, tuesdag, tuesday, martes.
Mercurio, Woti, Wodan, Wotan o dia del Dios Odin, la roca del lago pequeño, el astro del lago pequeño, a Mercurio dedicaron el tercer día de la semana Wodensti, wodenstaeg, wodensdag, wodensdaeg, wednesday, miércoles.
Júpiter, Joveti, Jove, thor, Jovithor, dios del trueno, del rayo, la roca alta, el astro luminoso del valle, Jo es menos luminoso que el sol, a Júpiter dedicaron el cuarto día de la semana thor'sti, thor's taeg, Torsdaeg, Torsdag, thor's day, Thursday, Joveti, Jueves.
Venus, Turanti, Inannan, Ishtar, Astarte, Afrodita, Frigg, Venere, el valle fértil, venere asociado con la reproducción humana, la libertad, el sexo, el placer; a Venus dedicaron el quinto día de la semana, afrodita, friggti, friggtaeg, friggtag, friggday, friday, venere, viernes.
Saturno, Ninurti, Satre, satur, Saturi o Saturti, titán, cronos, día de mercado, agricultura, la roca alta, el astro del valle de la roca grande del río, a saturno dedicaron el sexto día de la semana saturti, saturtaeg, saturdag, saturdaeg, saterdag, saturday, sábado.
Diferencias entre el monoteísmo actual y la visión politeísta y dual de los pueblos ancestrales.
Las religiones monoteístas occidentales Hebrea, Católica y Musulmana impusieron al mundo, un único Dios estrictamente patriarcal, que desdibujó la cosmogonía dual del hombre paleolítico que era politeísta en la que participaba el Dios patriarcal de arriba, las fuerzas del sol y los dioses matriarcales de abajo las fuerzas de la tierra y del agua.
La trinidad patriarcal de arriba está constituida por el Padre del cielo, el sol (Dios); el hijo, el hombre gobernante y un don la sabiduría representado por la luz solar, la la sabiduría del gobernante atributos representados por el fuego, el Ja.
La trinidad matriarcal del mundo de abajo la constituyen, la madre tierra, la hija, la mujer y las hembras y el don de la fecundidad, representada por el agua, La.
Las religiones monoteístas, desconociendo la ley universal del equilibrio, ley de los opuestos, impusieron la supremacía patriarcal, quedándose solo con la trinidad de arriba, El Padre sol; el hijo, el hombre gobernante; el don de la sabiduría, proyectado como el calor, la iluminación, la luz, el fuego, representado en todas las religiones como el JA o la luz, lo claro, lo blanco; en la religión Judía la fiesta de Jánuca o de las lámparas que simbolizan la luz, la iluminación, la sabiduría del hombre y celebrado con fuego; copiada por la religión católica en la fiesta de Pentecostés, en la que los apóstoles (hombres) reciben en forma de lenguas de fuego, el JA, el espíritu santo, la sabiduría y la iluminación para ir a transmitir el mensaje de un único Dios a todos los pueblos de la humanidad.
En contraposición a la visión monoteísta y patriarcal occidental, se encuentra en la filosofía de los países del lejano oriente y ancestral Amerindia, la visión politeísta y dual con equilibrio entre las fuerzas de arriba concentradas en el sol y las fuerzas de abajo concentradas en la tierra, contrarias y complementarias, representadas en la filosofía Taoísta con el Tai ji Tu o Hakka o Jakka (el sol y la tierra) y en la filosofía Amerindia el Hanan Pacha, Inti, sol y mundo superior y la Pachamama Kala o Kali, la tierra o mundo de abajo (tierra Ka y el agua La o Li), la naturaleza y todo lo vivo.
En la cosmogonía Amerindia, principalmente en el pueblo Embera la iluminación, la luz, la sabiduría, en síntesis el JA esta representado en el sacerdote ancestral de Amaraca o América el Jaibaná, Jai luz de arriba, el sol, la fuerza o dios y Bana el suelo del valle, la tierra, siendo la conexión entre lo sagrado superior, el sol Ja y lo sagrado inferior, la tierra Ka, (bana, suelo cultivable).
El Dios Sol.
Asociado al fonema africano T o roca, evidenciado en los morfemas arcaicos sagrados UTU de los sumerios; ATON de los egipcios, FAETON, TITÁN o Helius para los griegos, JÚPITER o JOVE de los romanos, TAI JI TU, JAKKA o HAKKA de los Taoístas, JANAN o HANAN pacha, INTI de los Incas, JUITI o HUITZI de los Aztecas, con igual significado, la roca grande, alta, sagrada, luminosa, brillante o luz blanca, el Dios sol.
El hijo del sol, el gobernante, rey, la cabeza, el jefe.
Asociado al fonema africano K,C,S y al morfema arcaico Suajili Kichua (Cabeza); en Perú el Inca; en el imperio Romano Kizar o Cizar; en las civilizaciones medio oriente Sha, Europeas King o cabeza de la sociedad.
kichua es cabeza o parte alta, tanto en la lengua Swahili como en la Quechua.
Lo sagrado, la iluminación, la sabiduría, lo brillante.
Asociado al fonema Africano J, la gama de colores, que tiene asociado el fono africano JA, para luz blanca o color blanco, iluminación, sabiduría.
La diosa madre Tierra
Asociado al fono africano K, tierra (Ka, Ke, Ki), del Swahili Kilima (montaña); el Dios sumerio de la tierra Enki, y Chabalón, tierra de montaña en Árabe.
La hija de la tierra.
Asociado al fono africano M, en la cosmogonía del paleolítico hembras y montañas, son homólogas y están asociadas al monema primigenio del llanto del neonato MA, palabra universal para nombrar la madre en casi todas las lenguas conocidas.
Lo sagrado del mundo de abajo, el don de la tierra.
El agua y la fertilidad.
Asociado al fono africano L, LL, Y o R para agua (La, Le, Li, Lo, Lu o Lla, Lle, Lli, Llo, Llu, también Ya, Ye, Yi, Yo, Yu o Ra, Re, Ri, Ro, Ru), presente Yuma, Putumayo, Llobregat referente a ríos, en la lluvia y en los morfemas arcaicos para los ríos sagrados ENLIL, INRI, INDO, INIRIDA, JARÚ Jordán y JARÚ Nilo, Kilimanjaro.
La tierra KA y la simiente de lo femenino MA representan la capacidad de generar nueva vida con ayuda del agua, LA, LLA, YA, RA O GUA y todas sus variantes vocálicas, el poder de la humedad hace henchir las semillas fecundadas y por efecto del calor del sol JA reproducen la vida vegetal, ocurriendo efecto homologo con el PA y la MA para la vida animal y humana.
Bibliografía.
1. "Etnoastronomías Americanas" Jorge Arias de Greiff, Elizabeth Reichel D. Compiladores, Ediciones de la Universidad Nacional de Colombia.
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