4. CAPÍTULO IV. FONOS ARCAICOS AFRICANOS EN AMÉRICA Y EL MUNDO.

Voces indocumentadas presentes en la toponimia y su importancia para la historia del léxico hispánico, 1992.

María Dolores Gordon Peral.
Universidad de Sevilla.

"Cuando una comunidad lingüística crea la nomenclatura toponímica que le permite la orientación dentro del territorio por ella habitado, recurre en la mayoría de los casos a apelativos usuales que describen o caracterizan de alguna manera a los diferentes lugares. En esta fase inicial de toponimización el contenido semántico es bien patente para los hablantes. Sin embargo, con el paso del tiempo, el léxico vivo en la comunidad lingüística, los mismos apelativos que han pasado a formar parte del patrimonio toponímico son susceptibles de sufrir transformaciones semánticas y fonéticas, e incluso de desaparecer. Y aun así, los nombres del lugar pueden pervivir tal cuales (o evolucionar con independencia del léxico vigente), puesto que su función, una vez impuestos, ya no es la de significar, sino la de denominaridentificar. De este modo se explica que la onomástica de lugares contenga a menudo elementos arcaicos.”


El estudio de la Onomástica. 

La onomástica prehistórica y la interpretación de los topónimos arcaicos.

El estudio de la onomástica, particularmente en su vertiente prehistórica, constituye una disciplina fundamental para la comprensión de las primeras formas de denominación del espacio geográfico por parte del Homo sapiens. Los nombres arcaicos —o topónimos ancestrales— se encuentran distribuidos por todo el planeta y, según evidencia lingüística emergente, muchos de ellos se estructuraron a partir de sintagmas pertenecientes a lenguas aglutinantes de tipo silábico. Estas lenguas, hoy en gran parte extintas o transformadas, incluyen formas proto-indoeuropeas, proto-bantúes y proto-amerindias, cuyas huellas fonosemánticas persisten en múltiples regiones del globo.

Sin embargo, la mayoría de los estudios contemporáneos en onomástica tienden a abordar estos topónimos desde el paradigma de las lenguas flexivas modernas, lo cual introduce sesgos interpretativos significativos. Este enfoque ha conducido, en muchos casos, a interpretaciones erróneas tanto en el plano lingüístico como semántico, al desconocer la estructura morfosintáctica original de las lenguas aglutinantes y su lógica en la formación de nombres.

América —último continente en ser colonizado por el Homo sapiens, entre aproximadamente 60.000 y 30.000 años antes del presente— constituye un reservorio especialmente relevante de toponimia arcaica. En muchos de sus territorios, aún perviven raíces lingüísticas que podrían remontarse a esa proto-lengua silábica aglutinante, utilizada en tiempos paleolíticos para nombrar los lugares según sus características geográficas y simbólicas.

La tendencia moderna a interpretar los topónimos exclusivamente desde las lenguas históricas o actuales habladas en una región específica, fragmenta la comprensión de los procesos migratorios y lingüísticos de la humanidad. Este enfoque tiende a disociar artificialmente a la especie humana, su lengua y su territorio, ignorando la posibilidad de una continuidad y una conexión lingüística profunda que trasciende las fronteras geográficas y temporales impuestas por las clasificaciones modernas.

En contraposición, la hipótesis de una toponimización paleolítica plantea que los nombres de los lugares fueron originariamente descriptivos y funcionales, construidos mediante sintagmas que reflejaban rasgos geográficos concretos. Estos nombres se estructuraban con una lógica silábica aglutinante, en la que el núcleo semántico de la oración solía ubicarse al final del sintagma o en la sílaba acentuada, como ocurre todavía en lenguas vivas como el euskera (España), el swahili (África oriental), el quechua y el aimará (Andes centrales) o el emberá y el Chibcha (Colombia).

Con el transcurso de los milenios, estos topónimos perdieron progresivamente su significado original, quedando fosilizados como formas de identificación territorial. Su estudio desde una perspectiva fonosemántica y comparativa, que considere las estructuras aglutinantes arcaicas, resulta esencial para recuperar aspectos fundamentales de la memoria lingüística de la humanidad.


Componentes semánticos, sintácticos y gramaticales de la lengua arcaica aglutinante

El análisis de los topónimos de origen prehistórico revela la existencia de una estructura lingüística coherente que corresponde a una lengua aglutinante de tipo silábico. Esta lengua, de carácter ancestral, presenta rasgos fonológicos, morfológicos y sintácticos específicos que pueden rastrearse en diversas regiones del mundo, a través de nombres geográficos fosilizados.


Fonosemántica arcaica: Valor morfosintáctico de las consonantes y vocales en la formación de topónimos 

En las lenguas arcaicas aglutinantes, la estructura del lenguaje revela una lógica fonosemántica elemental en la cual las letras consonantes y las vocales cumplen funciones gramaticales diferenciadas y sistemáticas. En particular, las consonantes tienen un valor sustantivo, mientras que las vocales actúan como adjetivos comparativos que modifican o cualifican al sustantivo.

Valor gramatical de los fonemas

11 fonemas Consonantes: función sustantiva

En este sistema, cada consonante representa una categoría sustantiva asociada a elementos físicos, geográficos o sociales del entorno. A continuación, se presenta una tabla de equivalencias fonosemánticas:


Consonante        Valor semántico 

B, V                     Comida, cultivo, fertilidad

C,CH,K,Q,S,Z     Tierra, lugar terrestre

D                           Hombre, pueblo

F                           Cueva, nicho, techo


G,W                      Lago, zona inundable


H, J, X                   Color (blanco, verde, rojo, 

/.                             negro, brillante “sol”)


L,LL,Y,R              Agua que fluye (mar, río)


M                          Madre, montaña


N                           Referente a, de (prepos.)


P                           Padre, cerro macho (rocoso)


T                           Roca, piedra, canto


5 fonemas Vocales: función adjetiva comparativa

Las vocales acompañan a las consonantes para formar monemas que califican o comparan el sustantivo en función de su magnitud, altitud, ubicación o intensidad. 

Vocal               Valor semántico comparativo 

A                      Bajo, base, principio 

E                      Medio, intermedio

I                       Alto, elevado, superior

O                      Pequeño, limitado, cerrado

U                      Grande, amplio, abierto


Formación de monemas y sintagmas toponímicos

Un monema en esta lengua está conformado, típicamente, por una consonante (sustantivo) seguida de una vocal (adjetivo). Estos monemas se combinan de forma secuencial en estructuras aglutinantes para construir un sintagma toponímico.


  • Ejemplo de monemas simples:
    • RA = río de llanura o zona baja
    • TA = roca de llanura o zona baja
    • MA = montaña baja, madre 
    • GU = lago profundo, grande 

Un sintagma toponímico completo puede estar constituido por una serie de monemas, donde el último monema funciona como núcleo semántico, y los anteriores como modificadores contextuales o cualificativos del núcleo.


Aplicación fonosemántica al análisis toponímico: el caso de Toledo

El nombre Toledo (España) constituye un ejemplo paradigmático del modelo aglutinante arcaico. Su descomposición fonosemántica es la siguiente:

  • DO (núcleo del sintagma):
    • D = comunidad, pueblo
    • O = pequeño, limitado
      → DO: “pueblo pequeño, aldea”

  • LE (modificador intermedio):
    • L = agua que fluye (flumen, río)
    • E = medio, centro
      → LE: “Valle medio del río”

  • TO (modificador inicial):
    • T = roca, relieve rocoso
    • O = pequeño
      → TO: “colina rocosa” o “promontorio pedregoso”

Interpretación total: Toledo significa “el pequeño pueblo o la aldea de la colina rocosa en el valle medio del río”, lo cual concuerda con la localización geográfica paleolítica de la ciudad en la cuenca media del río Tajo.

Cabe resaltar que el nombre arcaico del río Tajo a su paso por Toledo habría sido Zocodover, término que también puede ser interpretado en clave fonosemántica:

  • ZO / CO: colinas, zonas poco elevadas
  • DO: pueblo pequeño, aldea
  • VE: cultivo en valle medio
  •  R / RE: río del valle medio (flumen, flujo acuático en región media)

→ Zocodover: “río del valle medio cultivable del pueblo (aldea) de las colinas”, lo que refuerza la hipótesis de una toponimia coherente con la fonología aglutinante arcaica y el paisaje hidromorfológico local.


Interpretación fonosemántica del hidrónimo “Tajo” como orónimo arcaico

El actual nombre del río Tajo, interpretado desde la perspectiva de la lengua arcaica silábica aglutinante, no corresponde originalmente a un hidrónimo (nombre de río), sino más bien a un orónimo —es decir, un término que designa aspectos geomorfológicos (formaciones rocosas)—. Esta interpretación se apoya en el análisis de sus componentes fonosemánticos:

  • TA: peña, piedra, roca
  • JO: poco blanco, es decir, oscuro o negro

→ Por tanto, TA-JO puede traducirse como “peña negra” o TAJO-TAJO “peñas negras”, en clara referencia a un accidente orográfico específico.

Este topónimo habría sido asignado no al curso fluvial en sí, sino al paisaje rocoso que el río atraviesa en un tramo específico de su recorrido: la zona de La Guardia, en la actual provincia de Toledo. En este lugar, el río fluye entre formaciones metamórficas oscuras —principalmente gneises, esquistos y cuarcitas— que conforman un relieve abrupto y rocoso, históricamente conocido como Peñas Negras.

Durante la Edad Media, este lugar de gran valor estratégico y defensivo fue elegido para la construcción del Castillo de Peñas Negras, una fortaleza que domina el paisaje desde una colina escarpada. La prominencia visual de estas rocas oscuras habría motivado la transferencia semántica del término arcaico Tajo-Tajo —como “peñas negras”— al río que discurre por este entorno geológico singular.

Implicaciones toponímicas

Este caso ilustra cómo, en la lengua aglutinante arcaica, los nombres de lugares naturales no siempre diferenciaban estrictamente entre ríos, montañas o valles, sino que describían características dominantes del paisaje. En este sentido, el término Tajo pudo haber sido un nombre territorial primitivo, que más tarde fue reapropiado como hidrónimo a lo largo de los procesos históricos de nominación, romanización y castellanización de la península ibérica.

Cabe recordar que en la lógica de la lengua arcaica, los sintagmas toponímicos eran descriptivos, polisémicos y construidos mediante la aglutinación de monemas fonosemánticos, donde cada sílaba poseía un valor sustantivo o adjetival. Así, topónimos como Tajo, Toledo o Zocodover pueden comprenderse mejor si se interpretan en esta clave semántica ancestral.


1. Estructura sintáctica y semántica

En la lengua arcaica, los topónimos se componen mediante la aglutinación de sílabas con función morfémica. Estas sílabas actúan como monemas portadores de significado, que al combinarse forman sintagmas nominales con valor toponímico. El rasgo sintáctico más destacado de esta lengua es el orden de los constituyentes: el núcleo semántico del sintagma suele ubicarse principalmente al final o en la sílaba acentuada) mientras que las sílabas precedentes funcionan como modificadores (determinativos, calificativos o cuantificadores del núcleo).

Este orden se conserva en lenguas aglutinantes actuales como el euskera, el quechua, el aimará, el swahili y el emberá, lo que sugiere una continuidad tipológica desde el paleolítico hasta el presente. Asimismo, es común que la sílaba final del sintagma reciba el acentuado fonético, indicando su función de núcleo semántico.

2. El plural en la lengua arcaica

Uno de los mecanismos gramaticales más distintivos de esta lengua es la formación del plural mediante la duplicación silábica. Este recurso morfológico se expresa de dos maneras principales:

a) Duplicación de sílabas (monema simple)

Se duplica una sola sílaba para indicar multiplicidad o reiteración del referente. Ejemplos representativos incluyen:

  • roro → “dos ríos pequeños” o “ríos”
  • rara o rala → “dos ríos de llanura” o “ríos”
  • rare → “confluencia de dos ríos, uno de llanura y un río medio o de menor caudal” o simplente “dos ríos” 
  • lloró → “dos ríos pequeños” o “dos quebradas”como coloquialmente se conocen algunos pueblos de Colombia 
  • tata → “piedras”
  • mama → “montañas” más altas que las colinas
  • chichi → “tierras altas” o “montañas elevadas”
  • baba / banba → “llanuras cultivables”
  • papa / panpa → “llanuras poco fértiles o pastizales”
  • coco, soco, chocho, soso, Sonsón → “colinas” o “collados”
  • gaga / ganga → “lagos”


b) Duplicación de morfemas (dos sílabas)

Se duplica un sintagma bimorfo (dos sílabas) para indicar pluralidad compleja o topónimos que expresan relaciones entre accidentes geográficos. Algunos ejemplos son:

  • Coló-Coló → “colinas de ríos”
  • Cara-Cara → “valles donde confluyen dos ríos”
  • Cara-Coli → “valle de un río de llanura que confluye con un río que discurre entre colinas”
  • Kara-Koran → “valle donde confluyen dos ríos, el primero de llanura y el segundo que discurre por un territorio de colinas”

Ejemplos toponímicos y análisis fonosemántico

El sistema plural se manifiesta en numerosos topónimos aún vigentes. A continuación, se presentan algunos casos representativos:

  • TA / TATA (“piedra” / “piedras”):
    • Mutatá (Antioquia, Colombia): “la montaña grande de piedras”
    • Tatacoa (Huila, Colombia): “valle de colinas rocosas”
  • TI  / TITI (“pico rocoso” / “picos rocosos”):
    • Titiribí (Antioquia, Colombia): “el valle alto en los picos rocosos”
    • Titicaca (Perú y Bolivia): isla del Sol en el lago Titicaca, Güiracocha o Wiracocha
  • TI  / TÍTU (“grandes peñones” / “picos rocosos grandes”):
    • las variantes Titulcia o Titaguas (pueblos de España)
  • RO / RORO (“río pequeño” / “confluencia de dos ríos pequeños, arroyos o quebradas”):
    • Chororó (Antioquia, Colombia): “colina donde confluyen el río Frontino y el río Sucio”
  • LO / LLO / RO
    • Lloró (Chocó, Colombia): confluencia del río Atrato y el río Andagueda en la parte alta
    • Yolombó (Antioquia, Colombia): confluencia de dos ríos pequeños, en Colombia coloquialmente “dos quebradas o ríos pequeños”
    • Llobregat (Cataluña, España): confluencia entre el río Llobregat y el río Anoia
  • RARA, RARE o RALA
    • Carare (Santander, Colombia): confluencia del río Carare con el Magdalena
    • Charalá (Santander, Colombia): confluencia del río Pienta y el río Fonce
    • Calarreona y Calar de la Santa (España)
    • Calabria (Italia)
    • Carrara (Italia): ríos del Valle, Arno y Magra)
    • Kalarites o Kalarrites (Grecia)
    • Kalahari (África)
    • Kalara, Kalaria, Kalarahanga (India)
  • MA / MAMA (“montaña cerca a llanura” / “montañas cerca a llanura” o “llanura o valle entre montañas”):
    • Mamatoco (Santa Marta, Colombia): “colina rocosa de las montañas”, referencia a dos elevaciones costeras
    • Mamariga (España)
    • Mama di Sopra y Mama di Soto (Italia)

Toponimia arcaica y morfología del paisaje: correlación fonosemántica entre monemas, pisos altitudinales o localización 


Lugares terrestres según su altitud: monemas fonosemánticos universales

- lugares de baja altitud (zona costera o llanuras de baja altitud continental)

Los topónimos arcaicos universales que contienen monemas como KA, CA, CHA, QA, SA, ZA son frecuentes en zonas planas, de baja altitud continental o cercanas al nivel del mar. Estas sílabas representan fonosemánticamente la idea de lugar de baja altitud, ya sean llanuras costeras o lugar continental de baja altitud.

Ejemplos:

  • Kalahari (África): tierra baja seca
  • Cali (Colombia): tierra baja del río Cali
  • Calama (Chile): la montaña de la llanura baja del río Loa.
  • Calafate (Argentina): la colina rocosa de la ensenada en la zona plana junto al gran lago Argentino
  • Zacapa (Guatemala): el cerro rocoso entre los valles
  • Calahorra y Catalunya (España)
  • Salamanca (España)
  • Calabria (Italia)
  • Salamina (Grecia)
  • Kalamata (Grecia)
  • Canterbury (Inglaterra)
  • Calacuta (India)

Este patrón se corresponde con las región “Cala, Calla, Caya o Costa” y “Sala, Salla o Saya” en lugares de baja altitud junto a ríos o junto al mar en el esquema de Pulgar Vidal, asociado a zona Cala o Sala (tierras costeras o ribereñas de corrientes de agua).



- Lugares de altitud media (quechua)

Los monemas como KE, QUE, CE, CHE, SE, ZE aparecen en regiones intermedias, asociadas a valles templados o zonas intermedias de montaña, comúnmente atravesadas por ríos medianos.

Ejemplos:

  • Quechua (Perú): zona plana de volcanes en media altitud
  • Querétaro (México): la catarata del río en el valle medio
  • Chepe (Honduras): cerro macho (rocoso) en zona plana de media altitud
  • Quevedo, Queralbs, Quesada, Quesa (España)
  • Quero, Quercianella, Quellenhof (Italia)
  • Seine (Francia): lugar medio alto de tierra media
  • Zederik (Países Bajos): la tierra del río alto del pueblo del Valle medio

En el modelo de Pulgar Vidal, esto corresponde a la región “Quechua”, caracterizada por valles medios de ríos, fértiles y templados entre 2.300 y 3.500 m s.n.m.


- Lugares altos de montaña (Quichua)

Los topónimos que contienen las sílabas KI, QI, CI, CHI, SI, ZI suelen indicar lugares elevados, ubicados en zonas frías de montaña, con nieve estacional o cercanas a zonas glaciares. A menudo se acompañan de JA, monema que fonosemánticamente se asocia al color blanco, la nieve o el hielo.

Ejemplos:

  • Kilimanjaro (África): “montaña blanca”
  • Chiquinquirá (Colombia)
  • Chiapas (México): el valle del cerro macho, en la llanura de la montaña
  • Chiuruco (Perú): la colina del río caudaloso, en la montaña
  • Quiroga (España): el lago del arroyo de la montaña.
  • Quinto, Quinzano, Quinto di Treviso (Italia)
  • Chikhaldara, Chitradurga, Chittoor (India)
  • Antiguos reinos de Qin y Reino de Qi (China)
  • Antiguo reino de Shilla (Corea)

En la geografía andina, esto corresponde a la zona alta (Quichua) o zonas de nacimiento de ríos constituida por elevaciones superiores a los 2.500 msnm., las regiones “Quichua”, llanuras altas templadas.


Regiones muy altas: páramos, zona de deshielo y glaciares: Suní-Puna, Jalca y Janca

- Suní-Puna

 Los lugares de llanuras altas frías corresponde con la zona “Suni-Puna” (agricultura en laderas frías) o paramos.

- Jalca, lugares de llanuras altas de licuefacción o de deshielo

El término JALCA, presente en el Perú y todos Los Andes (Anti) sur americanos designa una llanura alta donde se licua la nieve, dando origen a los ríos. Su estructura silábica revela una clara semántica fonética:

  • JA: blanco, hielo, nieve
  • L: agua que fluye
  • CA: valle, tierra plana

→ JALCA: “valle de agua proveniente del deshielo”

Corresponde a zonas de páramo andino o colchones acuíferos de altura, situadas entre los 3.500 y 4.000 m s.n.m.

- Janca: región de nevados

El sintagma JANCA, ampliamente descrito por Pulgar Vidal, representa la región de los nevados perpetuos:

  • JA: blanco, hielo, nieve
  • N: de, perteneciente a
  • CA: valle o lugar plano

→ JANCA: “valle blanco”, “valle de nieve” o “zona del nevado”

Este término es característico de la cúspide de la cordillera andina, por encima de los 4.800 m s.n.m.


Costa.

Zonas costeras y llanuras marítimas: el sintagma universal CALA

El morfema CALA o sus variantes fonéticas CALLA, CAYA, CHALA, SALA, KALA, CHANG, aparecen sistemáticamente en regiones costeras o de orilla, tanto de mares como de lagos. Estas formas presentan un patrón fonosemántico estable:

  • CA / KA: tierra baja
  • LA / LLA / YA: agua, mar, costa

→ CALA: “límite entre tierra y agua”, “zona litoral”

Este monema aparece en numerosos topónimos globales:

  • América: Calamar (Colombia), Callao y Chala (Perú), Machala (Ecuador), Calafate (Argentina)
  • Europa: Calais (Francia), Calabria y Calasetta (Italia), Kalamata (Grecia), Vizcaya (España)
  • Asia: Kalaburagi (India), Kalafat (Turquía), Kalanganyar (Indonesia)

En la costa peruana, Pulgar Vidal denomina “región costa” como CALA, vinculando así la geografía al patrón fonosemántico ancestral.

Implicaciones lingüísticas y culturales

El patrón repetido de estos monemas a través de continentes sugiere la posible existencia de un proto-lenguaje universal, cuyas raíces semánticas se han fosilizado en la toponimia. Lenguas tan distantes como el swahili (África oriental), el sumerio (Mesopotamia), el ugarítico (Levantino), el pukina (altiplano andino) o el emberá (Chocó, Colombia), contienen morfemas similares, con funciones fonosemánticas equivalentes.

Este fenómeno apunta hacia una relación profunda entre lengua y paisaje, en la cual el ser humano primigenio nombraba su entorno según criterios estructurados, perceptivos y funcionales. La persistencia de estos patrones a lo largo del tiempo y la geografía sustenta la hipótesis de una lengua aglutinante silábica ancestral, anterior a las lenguas flexivas conocidas, que podría haber sido la base del lenguaje humano global.


ROCAS Y FORMACIONES GEOMORFOLÓGICAS PETREAS EN LA LENGUA AGLUTINANTE SILÁBICA 

El origen fonosemántico del concepto de roca en la lengua primigenia: el fonema TA y su expansión toponímica universal

El surgimiento del lenguaje humano fue un proceso evolutivo íntimamente ligado a la experiencia sensorial del entorno. Entre los primeros fonemas asociados al mundo físico, destaca el fonema TA, cuya probable onomatopeya imitativa del choque entre piedras dio lugar al término arcaico para designar roca o piedra. Esta hipótesis —basada en una experiencia acústica universal del Homo sapiens— plantea que al golpear una piedra contra otra, los primeros homínidos percibían un sonido seco y breve, interpretado fonológicamente como ta, y asociado instintivamente al objeto que lo generaba: la roca.

A partir de esta raíz primigenia, en el marco de una lengua ancestral silábica y aglutinante, surgieron las variantes TA, TE, TI, TO y TU, que, con ligeras modulaciones semánticas determinadas por la vocal que las acompaña, se fijaron como monemas para describir diversas formaciones rocosas: desde simples rocas, desiertos pedregosos, colinas y montañas rocosas, hasta grandes peñones y cumbres escarpadas. Este sistema silábico no solo se transmitió de generación en generación, sino que trascendió continentes, sobreviviendo en la toponimia arcaica global y dejando huellas lingüísticas tanto en lenguas extintas como en lenguas vivas.


I. Fonosemántica del fonema T y sus vocales acompañantes

La raíz T, combinada con cada vocal, produce un conjunto de significantes que refieren a elementos geológicos y paisajísticos relacionados con piedra, colina rocosa, montaña rocosa, suelo seco o desértico:


  • TA → Tierra pedregosa, roca, desierto, superficie árida en zonas de baja altitud o llanura.
  • TE → Piedra o Peñón 
  • TI → Pico elevado, cúspide rocosa o sierra rocosa.
  • TO → Colina rocosa baja, , formación rocosa redondeada o erosionada.
  • TU → montaña rocosa prominente.

Esta codificación natural se refleja de forma coherente en diversos topónimos, que al ser descompuestos fonéticamente revelan esta antigua relación entre fonema y geografía.


II. Toponimia arcaica en América

En Colombia, varias regiones conservan esta codificación silábica:

  • Mutatá (Antioquia): TATA, plural fonosemántico de “piedra” indica un lecho de río pedregoso.
  • Tatacoa (Huila): TATA, plural fonosemántico de “piedra”, asociado a un desierto pedregoso y seco.
  • Tamaco (Santander): interpretado como “la colina o montaña de roca”, en una zona con características geológicas notables.
  • Estoraque (Santander): parque natural de erosión vertical en roca sedimentaria, cuyo nombre mantiene resonancia fonética ancestral.
  • Titiribí: “los picos rocosos donde nace el río”.
  • Citará: “el río de la montaña de roca” en la cordillera occidental de Los Andes en los farallones del Citará en el Chocó.
  • Yuto: “el río caudaloso de la colina de roca”, hidrónimo arcaico del río Atrato, hoy nombre del poblado a orilla del río.
  • Tolima: etimológicamente podría derivar de TO-LI-MA, “la montaña de roca donde nace el río”.

En los Andes, el término ANTI (presente en Cordillera de los Andes) remite a “los valles altos de los picos rocosos”. En quechua y puquina antiguo, TI refiere a pico rocoso.

III. Toponimia en Europa: Península Ibérica e Italia

  • Toledo (España): literalmente “el pueblo de la colina rocosa en la parte media del río Tajo”.
  • Torcal de Antequera (Málaga): formación geológica de piedra caliza. Torcal significa “el valle de las rocas”. 
  • Alicante o Alacant: TE colinas rocosas en la costa levantina y significa “la colina rocosa en la costa mediterránea.
  • Tudela (Navarra): TU-DE-LA, “el río del pueblo de la montaña rocosa”.
  • Cantabria: nombres como Tudanca o Tama confirman la persistencia del monema TA en zonas rocosas.
  • Catalunya: el fonema TA aparece vinculado a zonas de monte seco, bosque mediterráneo o terreno árido y Catalunya significa:”la llanura volcánica (Garrotxa) del río grande o caudaloso (Ebro) en la llanura rocosa o desértica (Cata)


En Italia y Grecia:

  • Sorrento, Catania, Battipaglia, Tirano, Talamone: nombres donde el fonema T precede o articula zonas de relieve rocoso o litoral rocoso.
  • Kalamata (Grecia): también en entorno montañoso pedregoso que significa: “la montaña de roca en la costa (junto al mar) hoy ciudad costera Griega.

IV. África y Asia: T como raíz del relieve pétreo y árido

  • Tanganika: “la llanura del volcán y el lago de las paredes de roca”, en una región volcánica (gran valle del rift) en África oriental.
  • Kemet (nombre ancestral de Egipto): “el valle medio de la montaña rocosa (desierto)”, en algunos compuestos regionales, el fonema T aparece en zonas desérticas o pedregosas del Alto Nilo.
  • Pakistán: posiblemente PA-KI-S-TA-N, tierra de relieve seco, cerros rocosos altos, donde TAN aparece como sufijo en muchas regiones áridas y rocosas del Asia Central.

V. Lenguas modernas: rastros fonosemánticos vivos

  • En inglés, el término stone (piedra) da origen a topónimos como Stonehenge, que puede reinterpretarse fonéticamente como Estonjenche, “el valle medio verde de la colina de roca”.
  • En lenguas romances, derivados del euskera arcaico, etrusco y lato:
    • Acantilado, catarata, torcal, toro, torre, tozal, talo, etc., contienen variantes del fonema T asociado a formaciones rocosas.
    • En francés e italiano también persisten formas como terrasse, terra, torre, tufo, con vínculos geológicos rocosos.


VI. Conclusión

La raíz TA —nacida como una onomatopeya del choque de dos piedras— representa uno de los primeros conceptos codificados por el ser humano: la roca como objeto, herramienta, refugio y símbolo. Este fonema y sus derivados silábicos se expandieron en el tiempo y el espacio, articulando una gramática universal del relieve, conservada en miles de topónimos alrededor del mundo.



RIOS

Los fonos para nombrar ríos en la lengua arcaica aglutinante y silabica se relacionan c la onomatopeya del sonido del agua que discurre por superficies rocosas, el homo sapiens aprendió los sonidos LLLLLL, LL,LL,LL, YYYYYY,  RRRRRR como onomatopeyas del fluido de las aguas a rozar la superficie

-Los ríos caudalosos a través del mundo RU, LU, LLU o YU. 

Para nombrar agua o ríos caudalosos  en lengua ancestral aglutinante se utilizan los fonemas arcaicos que simbolizan el sustantivo Río con las consonantes R, L, LL o Y y para el adjetivo grande o caudaloso los pueblos paleolíticos utilizan el fonema arcaico (letra vocal).

Como ejemplos tenemos Ja, Luma, Lluma, Yuma, Amaruna, Ruzizi, RuandaCatalunya, Ebru, nombre arcaico del Ebro o Iberus en su desembocadura al mar mediterraneo.

En Colombia los orónimos Yumbo y Tulua es el nombre de “El valle o llanura del río caudaloso (Cauca) a su paso en primer lugar por el municipio de Yumbo y en segundo lugar en Tuluá por el gran peñón”, Tu peñón grande, Lu río caudaloso y Tu gran peñón, Tulua es nombre arcaico de una ciudad Colombiana en el valle del río Cauca.

-Los ríos de mediano caudal RA, RE, RI; LA, LE, LI, YA, YE, YI a través del mundo.

Para ríos de mediano caudal se utilizan las consonantes R, L, Ll y Y y las vocales A, E, I que corresponden a adjetivos comparativos de localización geográfica o altitud, bajo, medio y altoasociado al sustantivo agua o río que corresponde a R, L, LL y Y, así encontramos para nombrar agua de ríos de llanura o aguas costeras (mar) los monemas RA, LA, LLA, YA.

Para ríos de región media encontramos los monemas RE, LE, LLE, YE.

Para nombrar ríos de región alta o nacimiento de los ríos encontramos los monemas RI, LI, LLI, YI.

-Los arroyos o caudales pequeños de agua RO, LO, YO.

Para los ríos pequeños o arroyos se utiliza el adjetivo comparativo pequeño que corresponde a la letra griega omicrón O, asociado al sustantivo río que corresponde a R, L, LL y Y, así encontramos para nombrar arroyos los monemas RO, LO, LLO, YO que constituyen fuentes de agua de pequeño caudal o el nombre de los ríos en su nacimiento. En la región de Barcelona (el lugar del río pequeño en el valle medio agrícola) se encuentra el río Llobregat o como se escribiría en América Yobregat, Llo o Yo es río pequeño; en Colombia tenemos Yo/lombo o “dos quebradas”, Llo/ró “dos quebradas”; volviendo a Europa en España tenemos, Lo/yo/la “dos quebradas desembocando a un río, La” referente al lugar donde los riachuelos Sistiaga Erreka y Muniategi Erreka desembocan al río Urola y denominado “Loyola”

-Nombres topónimos arcaicos de los ríos caudalosos.

Los sumerios denominaban a los grandes ríos Nilo y Jordán como Jarú, morfema arcaico y cognado universal presente en la fonética de muchas lenguas actuales para río glaciar o blanco, que discurren por lechos rocosos y tienen aguas cristalinas, limpias o glaciares, catalogados por ellos como los ríos madre y de gran caudal (U o grande), emparentado con el morfema Jaro pequeño río o arroyo blanco, de Kiliman"Jaro" río pequeño blanco que nace en la montaña glacial.

Con respecto al Jarú (Jordán) del cual se deriva otro topónimo arcaico "Jarusalem" que en lengua arcana refleja la descripción de "el valle medio madre del río grande blanco", los monemas JA (blanco o glacial, monte Hermón), RU (río grande o caudaloso, río Jordán), SA o CA (zona plana), LE (río del valle medio) y M (madre) y en términos actuales se refiere al valle madre de la parte media del río Jordán. 

Los Amerindios nombran la región de los grandes ríos amazónicos en la zona de selva como Región Rupa Rupa el cual es otro sintagma arcaico y fósil lingüístico onomástico descrito por el Dr. Javier Pulgar Vidal como la selva amazónica alta, que significa "los ríos caudalosos de los ancestros",  Ru (río caudaloso) y Pa (de los ancestros o de cerros rocosos, “Los Anti”).

Pero al duplicar el morfema Rupa, se configura el plural, dos o más ríos, como lo veremos en la primera regla semántica extractada de las arcaicas lenguas Amerindias.

El gran río de la selva de los Anti o Andes, vierte sus aguas al océano Atlántico, ancestralmente fue conocido como la gran serpiente, río Amarón (río pequeño), Marañon (río de llanura) o Amaruna (río caudaloso) renombrado y transliterado como Amazonas por Francisco de Orellana; Amaruna es otro fósil onomástico que significa "la tierra, región o lugar del valle madre del río grande o caudaloso", (planicie, llanura, valle), Ma (madre, lecho, cuna), Ru (Río grande, caudaloso, río Amazonas), N(de o del). 

Es de resaltar la similitud fonética y semántica entre dos lugares tan distantes geográficamente relacionados con dos grandes ríos, Amaruna en América y Amarna en Egipto (ciudad de ribera oriental del valle medio del Nilo, ciudad de Akenatón)  que se refiere a "la región o parte aledaña al río en el valle madre",  (planicie, llanura, valle), Ma (madre, lecho, cuna), R (Río, “río Nilo”), N(de o del). 

El morfema Árabe para designar río es Nahr que se pronuncia Najarón y se escribe نهر, siendo muy significativa la fonética de los morfemas "Jara, Jare, Jari, Jaro o Jaru" y las variantes “Jala, Jale, Jali, Jalo y Jalu” en ocasiones pronunciada la J como Y, que en lengua arcana significa "río blanco o del glacial" J en relación al color del río (adjetivo) y R  o en relación con la fuente de agua (sustantivo); el componente vocal (A,E,I,O,U) para las diferentes altitudes o distancia (A, E, I) y para el caudal del río (O, U), según la vocal utilizada, identificándose como un morfema arcaico presente en Sumeria, Egipto, Tanzania, España con ejemplos como Jaraba, Jarandilla de la Vera, Jaraiz de la Vera, Alpujarra, Guadalajara y en América Jachal o rio salado en Argentina, Jaragua en Brasil; Jarillo en Venezuela; en Colombia Jaraquiel, Jaraba, Jaraguay; en México Jalisco.

En América y Europa se encuentra el cognado arcaico Lu, Llu o Yu  para referirse a corrientes de agua o ríos caudalosos, L, Ll, Y para el sustantivo río y U para el adjetivo grande o caudaloso.

Yuma o río grande, madre, nombre ancestral prehispánico del río grande de la Magdalena en Colombia.

Yuma o río grande, madre, nombre ancestral prehispánico del río Yuma en República Dominicana.

Río Yuma o río grande, madre, nombre ancestral prehispánico del Río Colorado en Arizona, Estados Unidos, hoy existe la ciudad de Yuma, a orillas del río.

En España el río más grande o caudaloso es el Iber, Iberus, IbroAberu o Abru nombre dado al río en la parte baja, desembocadura al mar mediterráneo por los nativos pobladores de Catalunya, onomástico de la región del valle medio de las rocas altas y del valle medio cultivable del río Ebero o Ebro, luego los romanos trajeron el nombre arcaico aglutinante iberus y luego unificaron el nombre como Ebro. (E medio, B o Be valle medio cultivable, Ro río pequeño). Todo el valle bajo del AberuAbru o Iberus está localizado en Catalunya, cuyo sintagma en lengua aglutinante contiene el fono o monema Lu que significa “la tierra rocosa o seca del río grande o caudaloso que viene de lejos o alto”.

Otro topónimo arcaico del oriente medio es "Samariaque en lengua arcana refleja la descripción de "La llanura de la parte alta del río en el valle madre" los monemas SA o CA (zona plana), Ma (madre), RI (río en la parte alta), A (planicie o llanura), se refiere a la llanura del río Shiloh, Shi montaña y Loh arroyo, el pequeño río o arroyo de la montaña), afluente del río Jordán.


-Nombres arcaicos de las cataratas o cascadas de ríos en el mundo paleolítico, Tara, Tala, Rata o Lata.

En época de las proto lenguas cuando se crearon los topónimos en lengua silábica aglutinante, las cataratas o cascadas están formadas por dos elementos o sustantivos, las rocas “TA” y por el agua de los ríos “RA o LA” que discurren por la superficie rocosa, así se constituyen los morfemas TARA, TALA o el morfema invertido RATA o LATA, los cuales se encuentran implícitos en sintagmas que se refieren a cataratas o cascadas.

En América encontramos topónimos referentes a cataratas como: Cimitarra, Tarra, Guatal, Tallahasee.

En España Taravilla, Talavera de la reina, Talamanca de Jarama, Talayuelas

En Italia Talamone, Tarato, Tarantasca, Sorrento, 


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-Nombres arcaicos de las minas de sal en el mundo paleolítico, Jaca, Jacha o Hacha.

La sal elemento indispensable para la dieta humana a sido explotada desde la época prehistórica por los diferentes pueblos, es considerada como "tierra blanca", asociado a los monemas JA o HA (blanco) y CA o CHA (tierra plana) así encontramos lugares en el mundo donde se produce sal desde tiempos inmemoriales, en América  Riohacha o Rio/jacha en la Guajira (Colombia), Simijaca, Cundinamarca, minas de sal explotadas por los Chibchas en época prehispánica; Hachacachi en el lago Titicaca; en Mendoza, Argentina el río Jachal de aguas salobres; Oaxaca o Oajaca en Mexico; en España encontramos las salinas de Jaca y Jacarilla (minas de torrevieja).

-Nombres arcaicos de lagos o marismas del río y zonas inundables, Ga o Gua.

Otro topónimo arcaico africano es Omugga en Luganda Bantú, cuyo significado actual es río, pero, en la lengua arcana refleja la descripción de "río de llanura inundable o cenagosa en tierra de pequeñas montañas", en América, tenemos de manera análoga el morfema Omagua que en lengua Quechua significa selva inundable,  pero en lengua arcana describe "zona madre inundable o de lagunas en zona de pequeñas montañas", referente a la zona inundable del río Amazonas y sus afluentes, la región Omagua corresponde a una de las 8 regiones naturales del Perú, que describe el Dr. Javier Pulgar Vidal localizada en la parte baja de la selva amazónica, esta zona recoge todas las aguas de los grandes ríos de la región Rupa Rupa o zona de selva alta, en lengua arcana se refiere a "los rios caudalosos o grandes de los ancestros", volviendo a Omagua, se encuentran los monemas: O (pequeño), MA (madre o montaña) y GUA (lago, laguna, marisma o zona inundable).

En Antioquia, Colombia se encuentra el topónimo "Uraba" que en lengua arcana describe "el valle cultivable del río Grande", Rio grande entre Apartadó y Turbo, sector Nueva Colonia)" los monemas U (grande), RA (río, ), BA (valle cultivable, maíz).

-Nombres arcaicos de lagos, lagunas y zonas de marismas de los ríos, Ga, Gue, Gui, Go y Gu en el mundo.

Otro topónimo arcaico africano es "Uganda", La hipótesis de que en lengua arcana el morfema refleja la descripción de "La gente que habita cerca al lago grande",  los monemas U (grande), GA (lago), N (de), DA (gente o pueblo) se refiere a los pobladores de las costas del lago Grande, en la actualidad reconocido como Lago Victoria.

Otro topónimo arcaico africano es "Tanganica", La hipótesis de que en lengua arcana el morfema refleja la descripción de "La llanura del volcán en el lago de rocas", los monemas TA (roca), N (de), GA (lago), NI o NY (Volcán o fuego), CA (llanura).

Adicionalmente en el medio oriente el topónimo "Galilea" en la lengua arcana refleja la descripción de "El lago de los dos ríos, el que lo alimenta y el que lo drena", referente al lago Tiberíades de Getsemaní o mar de Galilea que es alimentado por el alto Jordán (LI) y drenado por el medio Jordán (LE), los monemas GA (lago), LI (río del valle alto), LE (río del valle medio) y A parte plana.

Otro sintagma arcaico es Ugarit, que en lengua arcana refleja la descripción de "la parte alta del río del desierto que desemboca al lago grande", U (grande), GA (lago, mar de Galilea), RI (parte alta del río), T (roca o desierto), es de anotar que el Jarú (Jordán) nace en la cordillera del Antilíbano, en el monte nevado Hermón o Jermón (la montaña verde) y los lugares por los que discurre conforman la antigua región de Galaad (la zona interna de los lagos, mar de Galilea y mar muerto) en oposición a la tierra de Canaan (la tierra plana mediterránea o tierra prometida.

En América, España e Italia y muchos países mediterráneos GA y sus variantes vocálicas significan "lago, laguna, marismas o zonas inundables" Nicaragua, Guatavita, Guaymaral, lagos de Colombia, lago Guai Guai o lago Valencia en Venezuela, Guadalquivir, Guadiana, Guadalete, Guadalajara en España, Legarda en italia; la variante Cou en lagos Sino tibetanos; una variante lingüística en América es Co que se registra como Cocha o quizás Gocha para lagos pequeños la cual también se encuentra en Italia en el lago Como; otra variante lingüística en América del norte, quizás influenciada por la lengua inglesa para nombrar lagos es Wa en reemplazo de Gua ejemplo lago Walala y otros que pueden ser rastreados en los topónimos arcaicos de América del norte.


-Nombres arcaicos de los volcanes Ni, Ny, Ku, Cu, Chu, Shu, Su o Fu.

El término Ni encontrado en África en el sintagma Tanganica “el valle del volcán en el lago rocoso, también aparece en antiguo lato o latín como fuego, ignis, fuego de la tierra, muchos lugares de zonas volcánicas al rededor del mundo tienen en sus onomásticos arcaicos el fono o monema Ni o Ny, volcán Nyiragongo, volcán Nyamuragira, Catalunya, (zona volcánica de Garrotxa), Auvernia; Monte Nisir, zona volcánica de los Zagros, en el Kurdistan; en Japón muchos sintagmas referentes a volcanes contienen los monemas Su, Chu, Shu y Fu referente a cráteres; en Indonesia, isla de Sumatra Ronggur Nihuta, onomástico arcaico de un monte cerca al super volcán de Toba, explosión ocurrida hace 74.000 y que presumiblemente fue uno de los factores que contribuyeron a la exacerbación del enfriamiento terrestre del periodo Würm I, que había iniciado hace 115.000 años y cuya glaciación fue desencadenada presumiblemente con la megaexplosión volcánica del monte Aso o Kyushu en Japón, hace 140.000 años,  la mega explosión de Toba fue la más grande explosión volcánica ocurrida en el último millón de años, descendió la temperatura global entre 3 y 5 grados ⁰C, se prolongó hasta por 1.000 años, produciendo el máximo glaciar de dicha época.

Fonos arcaicos comunes para los accidentes geográficos y la relación con una lengua común.

Los fonos arcaicos para designar los accidentes geográficos son comunes en todos los lugares de la tierra, desconocemos el momento preciso en la escala del tiempo del paso de estos fonos toponímicos ancestrales desde África hasta Europa y desde África y Asia hasta América, pero, dada la evidencia que son semejantes en todos los continentes, es posible pensar que esta transferencia lingüística debe haber ocurrido en un periodo entre los años 150.000 y 30.000 en que el homo sapiens coloniza todos los continentes.

¿Porqué se utilizaron los mismos monemas en toda la tierra para nominar lugares, con idéntica fonética y semántica?


¿Sería posible que en el periodo paleolítico, pleistoceno medio y tardio, existiese una lengua común?

Es normal que estos cognados universales idénticos existan en el viejo continente, Europa, Asia, África e Indonesia, continentes que están conectados por tierra, pero, las grandes preguntas, que surgen son:

¿Porque son iguales estos monemas o cognados en América?

¿En que momento de la escala del tiempo llegó la lengua ancestral común a América?


Reglas Semánticas deducidas de la lengua ancestral africana.

De los topónimos del territorio centro africano podemos deducir varias reglas semánticas para la lengua del hombre del paleolítico.

Primera regla semántica.
el fonema M es madre.  

El fono Ma es madre o montaña. 
Mujer, madre, madre naturaleza, montaña hembra.

El fono Me es la parte media del abdomen femenino, parte media de la montaña o montaña de mediana altitud.
Bajo abdomen, pelvis de la madre, genitales, metrio (útero).

El fono Mi es la parte superior del tórax de la mujer o la parte alta de la montaña (cima) o montaña alta menor de 2.500 m.s.n.m.

Para el caso femenino se refiere a las mamas.
Parte superior de la madre, pecho, glándulas mamarias.

La fonética de los morfemas que a través de muchas lenguas del mundo significan leche materna (Milichi) en muchas lenguas de la tierra tienen la misma estructura y son similares, lo que sugiere que los monemas que la constituyen son arcaicos. 

Mi: pecho de la madre;

La, Li, Llu, Ra, Ri, Ru: líquido, leche;

Ki, Ka, Ku: valle, montaña, volcán.

Leche materna.
    - Mmiri ara ara, en Igbo.
    - Miliki, en lengua Lingala.
    - Miraka, en lengua Swahili.
    - Miruku, en lengua Japonésa.
    - Miraka, en lengua Maorí.
    - Millk'i, en lengua Aymara.
    - Milk, en lengua Inglésa.
    - Milch, en lengua Alemána.
    - Mater Lac, en lengua Latína.

Miliki, Miraka, Miruku, millk’i, Milk, Milch.
Mi, parte alta de la madre (pecho) o punta de la montaña (pezón materno?).

Li, Lli, R, Ra, Ru fuente de agua,  líquido o leche.

Ki, montaña homologado con las mamas o Ku volcán homologado con eyección.

De esta manera vemos que la mujer y la tierra, las glándulas mamarias y las montañas, la leche y el agua tienen homologación sistemática que convierten a la mujer y la tierra en productoras de alimento y generadoras de vida.

El fono Mo es protección,  montaña pequeña, cubierta o casa.
Cubierta, domo, casa.

El fono Mu es mamá grande, quizás abuela, también montaña grande.


Segunda regla semántica,
el fonema P es padre, ancestro o cerro macho.

El fono Pa es padre.
Hombre, padre, padre naturaleza o cerro macho.

El fono Pe es ancestro.
Ancestros de la zona media u originarios de valles medios o templados.

El fono Pi es ancestro en la parte alta, divinizado.
Ancestro ubicado en la zona alta, ancestro de la montaña.
Júpiter: Sol, ancestro divinizado (Dios), colina rocosa.

El fono Pu es volcán, morada de ancestros.
Puig, volcanes en Catalunya; Pui, volcanes en Auvernia; antiguo País de Punt (Etiopia, zona volcánica, falla del 
valle del Rift). En America encontramos los volcanes Puracé, Putumayo en Colombia; Coropuna, región Puna en Perú, los Tepui o grandes y altos macizos rocosos en América.


 

Tercera regla semántica,
fonemas K, C o Q, es tierra.

Ki es tierra para los sumerios.

El fono Ka, Ca, Cha o Qa es lugar plano, partes planas de la tierra.
Carepa, Calamarí, Cali, Cala o Kala, Alaska, Callao, Calama, Catalunya, Kaliningrado, Cantabria, Alicante, Kataluyuka, Kamchatka,  Kagoshima, Osaka (Japón)

El fono Ke, Que, Ce, Se o Che es valle de media altitud, valle interandino o valle medio de los ríos. 
Quetame, Peque en Colombia; Querétaro en México; Antequera, 
Eus
quera en España; Quero, Quercianella en Italia.

En lengua Swahili encontramos la palabra Kucheza para genitales, relacionando
con la parte   media del cuerpo, (Ku caliente o volcánico, Che o Ke valle medio y Za parte plana).

 

El fono Ki, Chi, Ci, Si, Qui, es montaña o gran elevación terrestre.
Chiquinquirá, Chinchiná, Quito, Chimborazo, Chile, Kilimanjaro, Himalaya, Quiroga en España, Parco Nazionale della Sila (montaña) en Italia, País de Qin y Qi en China (montañas); antiguo reino de Shilla (montañas) en Corea.

En lengua Quechua encontramos la palabra Quichua valle de la parte alta de la montaña volcánica.

En lengua Swahili encontramos la palabra Kichua para cabeza, referente a la parte superior del cuerpo, (Ki alto y Chu caliente o volcán).

En el antiguo Uzbeco, tierras de Samaracanda o Samarcanda y en la lengua Inglesa encontramos el morfema KING, para el líder o cabeza de un pueblo o del Estado, donde Ki es alto o líder, In dios y G del griego Geo tierra, el representante de Dios en la tierra.

En el antiguo etrusco, lato, latín encontramos el morfema CIZAR o Cesar para la cabeza del Estado, donde Ci o Ki significa cabeza, el alto, la cúspide, Za o Sa el valle y R río, el gobernante o líder del valle y del río o de la región.

El fono Ko, Co, So o Cho es lugar de pequeña altitud.
Colina, collado en España; collis en latín y colla en la América ancestral, collasuyo (zona de colinas y volcanes, norte de Chile) y collantisuyo 
(zona de colinas y volcanes en la parte alta de los Anti o Andes, altillanura Boliviana, circundante al lago Wiracocha o Titicaca)

Chororo, Chontaduro, Choquenquirao, Collantisuyo, Collasuyo en América; Córdoba, Coruña en España; Como, Cortona en Italia.

 

El fono Ku, Cu, Chu, Su es elevación terrestre con cráter grande o montaña con hueco grande, cráter o volcán. 
Vulcano, Volcán Cumanday y Cumbal en Colombia; Cumantay en Perú; Vesubio en Italia, Siracusa (volcán Etna), Sute es fuego en Euskera.

 

Cuarta regla semántica,
fonema B, es comida.

El fono Ba o Va es comida vegetal, o valle cultivable junto a un río en zona de baja altitud
Lugar cultivable, plano, de baja altitud para cultivos agrícolas, se asimila a valle para sembrar vegetales comestibles, para los Chibchas, Kogui y Embera de Colombia Ba es maíz en las zonas de baja altitud, 
Karl Henrik langebaek "Los muiscas"; Bata o Batu es plátano o banana en lengua ancestral de Colombia y en la Polinesia; en la India se denomina Bontha; otro fruto vegetal de zonas bajas es la Guanabana; así tambien encontramos la batata en la actualidad trasliterada a patata o papas.

El fono Be o Ve son vegetales comestibles que se producen en un valle de media altitud o valles medios de ríos, para los Chibchas, Kogui y Embera de Colombia Be es maíz en las zonas de altitud media, Karl Henrik langebaek "Los muiscas"; Casabe es yuca.

El fono Bi o Vi son vegetales comestibles que se producen en la parte alta de las montañas, equivalente a lugar cultivable en los valles altos o en zona de gran altitud, para los Chibchas, Kogui y Embera de Colombia Bi es maíz en las zonas de gran altitud, Karl Henrik langebaek "Los muiscas.

El fono Bo parece corresponder a animales pequeños, dado que el fonema O significa en lengua ancestral pequeño.

El fono Bu parece corresponder a animales grandes, dado que el fonema U significa en lengua ancestral grande.

Quinta regla semántica, fonema D es gente o seres humanos.

El fono Da es gente.
Comunidad, pueblo del valle.    

El fono Di es gente de montaña.
Pobladores de la montaña.

El fono Do es Señor de la casa.
Hombre, domino.

El fono Du es comunidad grande que habita un pueblo.
Dunia gente con fogón o fuego, gente que cocina alimentos.

 

Sexta regla semántica.
fonema G es lago, laguna, marisma.

El fono Ga es deposito terrestre de agua, lago, marisma, zona inundable.
Lago de Galilea, Israel

El fono Gue es deposito terrestre de agua, lago, marisma, zona inundable en zona de media del río, Magangué, Colombia.

El fono Gui es deposito terrestre de agua en zona de alta montaña, lago, marisma, zona inundable. Lago Guiracocha, Titicaca, Perú.

El fono Go es deposito terrestre de agua pequeño, lago pequeño, marisma, zona inundable pequeña en zona de colinas.

El fono Gua es deposito terrestre de agua grande, lago grande, laguna profunda, Laguna Guatavita, Guacamaya, Colombia.
Lago Guai Guai, lago Valencia, Venezuela.
Guanajuato o lago de Chapala, México.
Lago de Nicaragua, Nicaragua.
Guadiana, Guadalquivir, Guadalete, ríos que nacen en lagos, lagunas o que forman zonas de marismas en los valles, España.

En Italia lago de Capodacqua, lago di Garda.


Séptima regla semántica.
fonema F es guarida, cueva.

El fono Fa es lugar cubierto, abovedado y con piso plano.
Cueva, caverna, nicho.

El fono Fo es cueva pequeña o con techo.
Horno, forno, fornix, cúpula, techo abovedado, golfo, California.

El fono Fu es lugar con cráter grande.
Volcán, Fuji Yama.

 

Octava regla semántica.
fonema J es blanco, luz, iluminación.

El fono Ja o Ha pronunciado ya, es blanco.
Blanco, nieve, glaciar, sal, luz.

El fono Jua castellanizado Hua, pronunciado Yua es sol.
Sol, luz, día.

 

Novena regla semántica.
fonema L es río o fuente de agua.

El fono La, Lla o Ya es agua en zona plana.
Mar, río o afluentes en zona plana o baja altitud.

 

El fono Le, Lle o Ye es agua en zona media o valles medios de ríos. 
Río o afluentes en zona de media altitud.

  

El fono Lu, Llu o Yu es agua grande o gran caudal.
Fuentes de agua, río o afluentes que descienden por canales profundos o que son caudalosos, también el agua que cae de las nubes, Lluvia.

   

Decima regla semántica.
fonema N es compuesto de, o constituido por, de o del.

El fono Na es de, preposición de origen.
Tipo de material, clase de…, compuesto de...

El fono Ni o Nyi es fuego.
fuego, flujo piroclástico, volcán.
Nicaragua, Nyiragongo, Ronggurnihuta.

    

Decimoprimera regla semántica.
fonema R río, corriente de agua, afluente. 

El fono Ra es río en zona de baja altitud.
río, fuente de agua en zona plana.

El fono  Re es río en zona de altitud media.
río, fuente de agua en valles medios de ríos.

El fono Ri es río en zona alta, de gran altitud o nacimiento del río.
río, arroyo, fuente de agua.

El fono Ro es río pequeño, arroyo, arroyo, fuente de agua pequeña.

El fono Ru es río grande o caudaloso entre riscos o acantilados o que pasa por un canal profundo, zona de cañadas o barrancos.
río grande, fuente de agua grande, que discurre por un canal profundo o por cañadas de lecho rocoso.

 

Decimosegunda regla semántica.
fonema T es roca, onomatopeya del choque entre estas, en inglés es Stone.

El fono Ta es roca, piedra, canto.
Mutata, Tatacoa en Colombia.
Tahuantinsuyo, Talara en Perú.
Catalunya, Cantabria, Alcantarilla, Tarragona en España.
Catania, Italia, Talamone en Italia.
Tallahassee, USA

 

El fono Te y To es colina rocosa, cantera.
Tolima, Tolemaida en Colombia, 
Tehuantepec en México, Tennessee, USA; Alicante, Albacete, Teruel, Toledo, Torraos, Tormes, Tortosa, Tolosa, España; Terni, Teramo, Groseto, Sorrento en Italia; Tesalónica, Termopilas, Tebas en Grecia.

     

El fono Ti es pico rocoso, acantilado.
Pico Rocoso, punta de roca o roca elevada.
Tie, Titiribí, Tibasosa, Buriticá, en Colombia.
Titicaca, Tiahuanaco, Inti en Perú.
Cotillas, España.
Tirano, Italia.

 

El fono Tu es montaña grande de roca, canal grande de roca.

Lecho Rocoso profundo, cañada rocosa, Cráter rocoso.

      

 

Decimotercera regla semántica.

El fono An es viento, cielo
Viento, corriente de aire, Anemos.

 

Decimotercera regla semántica. 

El fono In es Sagrado, divinidad, deidad, Dios.
Presente en:
Inlil, Dios menor de los ríos, sumeria.
Inki, Dios menor de la montaña, sumeria.
Indo, río sagrado; civilización del Indo, Pakistán.
Inti, Dios sol, roca sagrada, Perú.
Inca, Dios en la tierra, Perú.

 

Decimoquinta regla semántica.

Los fonos o monemas siempre están constituidos por dos letras, una consonante y una vocal, aunque en ocasiones se utiliza en forma genérica solo la consonante.


La consonante representa un objeto o sustantivo con significado especifico.
Las vocales A, E, I   designan altitud o distancia, la O se refiere a tamaño pequeño y la U designa tamaño o volumen grande, la forma de la U indica canal grande, contenedor, cráter, hueco o barranco.


 

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Los topónimos de América.

Los fonos de los topónimos del continente Americano son los mismos de África con discretos cambios fonéticos, pero guardando el mismo significado para definir los lugares y su entorno.

De los topónimos de América podemos deducir adicionalmente tres reglas semánticas para la lengua del paleolítico:


Primera regla Semántica  Amerindia.

La duplicación de cualquier fono es equivalente a plural, dos o más elementos, referente a topónimos. 

Se pueden comprobar los nombres de los lugares u onomásticos recurriendo a buscarlos en Google earth, herramienta académica geográfica que contiene los topónimos arcaicos.


En Colombia.

-Chororo: la duplicación de ro o roro, significa dos ríos, boca de los ríos o confluencia de
dos ríos.
El morfema completo significa la colina donde confluyen dos ríos, el lugar específico Chororo o boca de los ríos está localizado en el sitio donde el río Erradura desemboca en el río Antadó, Frontino, Colombia.

Lloró: se duplican dos monemas referentes a ríos L o Llo y R o Ro, poblado Chocoano en Colombia donde el río Andágueda desemboca en el río Atrato.

-Calili o valle de lili: la duplicación de li o Lili, significa dos ríos.
El morfema completo significa el valle donde confluyen dos ríos, el lugar específico, Calili o Valle de Lili está localizado en el sitio donde el río Cali desemboca en el río Cauca.

-Mutata: el fono ta en lengua Embera de Colombia y ancestral africano es roca, la duplicación tata corresponde al plural, rocas.
Municipio Colombiano, cuyo río Mutata se caracteriza por tener un lecho de gigantescos cantos rodados, al desambiguar significa el río con canal madre de rocas o el río de lecho de rocas.

-Tatacoa o desierto de la Tatacoa: lugar de bosque seco o semidesértico en Huila, Colombia.
Tata rocas, Co Colinas, A zona plana, significando: "la planicie o llanura de las colinas rocosas".

-Chiquinquirá, Ciudad en un valle de alta montaña, Chiquinquirá, Colombia.

Chiquin montañas y Quira el valle alto del río o el valle alto.
Chi o Qui montaña y la duplicación del fono Chi, Qui o Ki crea el plural, significando montañas y Quira valle alto del río o de la montaña (río Suarez). Significando: "el valle alto del río en las altas montañas".

En Perú.

Callalli: Calla es valle costero o valle de un rio y lli es río de montaña, el poblado de Callalli en Perú queda en la confluencia del río Colca y el pequeño río de montaña que pasa cerca a Callalli.

En España encontramos:
-Chinchilla de Monte-Aragón, Chi Chi significa que hay montañas y una fuente de agua en zona plana Lla, Chinchilla fue conocida en época Romana como Saltici, al desambiguar los monemas arcaicos podemos conjeturar que en el lugar existe un valle Sa, una fuente de agua pequeña o arroyo L o Llo, un pico rocoso Ti y una montaña Ci

En Italia encontramos:      Etruria zona de Italia conocida actualmente como la Toscana, corresponde a una area localizada entre el río Tiber, el río Arno y el mar Tirreno, al realizar la desambiguación de los monemas arcaicos de Etruria encontramos que significa "El valle medio entre un río caudaloso Ru (Tivere con caudal de 230 m3/seg.) y un río de montaña Ri (Arno con caudal de 130 m3/seg.), en la desambiguación del onomástico fosilizado Etruria tenemos:

E (parte media), T (rocas o colinas rocosas), Ru (río caudaloso, Tivere), Ri (río de montaña, Arno), A (zona plana o valle)

Carrara  El valle de los dos ríos, Ca (tierra plana), Ra río, RaRa dos o más ríos, la región de Carrara en Italia, limitada por los Alpi Apuane donde se encuentra la Colonata o colinas de piedra (marmol) comprende una llanura costera de unos 30 Km., desde Pisa hasta Carrara, allí desembocan al mar los ríos Magra y Arno, además de varios fiume o pequeños Flumens (quebradas o riachuelos). Situación similar ocurre en Colombia con el río Carare lugar donde el actual rio Carare drena sus aguas al río grande (Yuma) de la Magdalena, Ca (llanura o valle), Ra (río de llanura), Re (río medio), de manera idéntica a  Calili o valle de Lili, en la ciudad de Cali (Colombia), lugar en el que el río Cali, vierte sus aguas al río Cauca, Ca (llanura o valle), Li (río de montaña), Li (río de montaña).


Sicilia Si Ci (montañas), Li (nacimiento de un río o parte alta del río), (zona plana) "el valle del nacimiento del río de las montañas", presumiblemente 
refiriéndose al río Siracusa (Ciane o Kyanes), "el valle del volcán y el río de la montaña, Si, Ci, Ki o Ky (montaña) Ra (Rio de llanura), Cu (volcán), Sa (valle).

Schilla, Regio Calabria, S o Si y Chi significa montañas, y Lla mar, Schilla significa "las montañas del mar".

 

Segunda regla Semántica de lenguas Amerindias.
La duplicación de cualquier morfema corresponde también al plural, y significa que existen dos o más elementos, accidentes geográficos o ríos. 
Ejemplos: 

Cara/cara dos valles y 2 ríos

Colocolo dos sistemas de colinas  y dos ríos.

Existen variantes en duplicación de fonos para tierra, se pueden duplicacar los fonos Ca, Que, Qui, Co y Cu.


Para río, afluentes o corrientes de agua se presenta la duplicación de los fonos Ra, Re, Ri, Ro, Ru y La, Le, Li, Lo y Lu, con igual o similar significación, incluso en muchos topónimos R y L  están presentes significando agua del río como en Colorado, Llobregat.
 

Caracara: 
El morfema Cara o Ara es el lugar plano o llanura por el que discurre un rio, al duplicarse el morfema en caracara significa que es una zona donde existen dos ríos y dos valles pero, en dicha área los ríos no confluyen, Caracara, Brasil. Ver mapa Google earth.


Colocolo:
Colo es un río pequeño o arroyo en zona de colinas o collados, al duplicarse el morfema Colo/colo significa que hay dos zonas de colinas y dos ríos, Colocolo, en ciudad Calama, Perú, es una región entre dos ríos, el río Loa y el Rio San Salvador, Loa nombre ancestral que significa el rio pequeño de las colinas y río San Salvador que tiene la impronta de la religión católica de los Ibéricos. Ver mapa Google earth.


Tercera regla Semántica deducida de lenguas Amerindias.
Las letras vocales corresponden a adverbios de lugar, altura, forma o tamaño y las vocales griegas corresponden a símbolos que se pueden evidenciar en la forma y trazo de estas letras, siendo equivalentes al alfabeto cuneiforme Ugarítico, término referente al lago Tiberíades o mar de Galilea (U grande, Ga lago, Ri alto Jordán, Ti picos rocosos, Co colinas)

     A: plano o llano, abajo o aquí.

   E: lugar plano  de media altitud, lugar medio o allá.

     i: localización plana alta, arriba o lejos.

    O: pequeño.

    U: grande.

Yu, Lu y Ru ríos caudalosos o grandes, Yuma rio grande madre (el río grande de la Magdalena); río Yuma de República Dominicana; Yuma ciudad a orillas del Río grande (río Colorado) en Arizona; Luruaco el gran mar y el río grande (río Magdalena); Rumania río grande madre de los volcanes (Danubio); Ninru o Ninlil en sumeria (Éufrates); Catalunya la tierra rocosa del río grande y los volcanes (rio Ebro o Ebru)

Ruanda "la gente del valle del río grande, (Ruhwa, Rubyro y Rusizi).

De esta regla semántica referente a los fonemas de las letras vocales aplicada a los accidentes Geográficos en cada una de las "8 regiones naturales del Perú" descritas por el Dr. Javier Pulgar Vidal, podemos colegir la altitud de los accidentes geográficos y las formas y tamaños de estos.

Ka: Cala o Calla y Chala o Challa es Costa, baja altitud, zona plana.

Ke: Kechua o Quechua, valle altitud media, valle medio.

Ki: Kichua o Quichua, montaña de altitud mayor, quizás valle alto.

Ko: KollaColla, Cola, Collado, Colina, Collis, pequeña altitud.

Ku: elevación terrestre con cráterKusco o Cusco, volcán, cañada profunda a cualquier altitud.



 XXXXXXXXXC CXXXXXX

Desambiguación de algunos Topónimos.

Los monemas o fonos de los topónimos arcaicos de África central, están presentes en morfemas de las lenguas Swahili, Lingala, Luganda, Yoruba e Igbo, siendo similares a los monemas o fonos de los topónimos de América y el resto del mundo.

Las Lenguas arcaicas africanas, el Quechua y todas las lenguas amerindias tienen morfología aglutinante y sufijante, los sufijos o modificadores pueden ser uno o varios y terminan dando contexto, preceden al núcleo que con mucha frecuencia se encuentra al final de la frase, los sufijos o modificadores desde el punto de vista semántico permiten construir frases de diferente manera o en distinto orden de fonos o monemas, con igual o similar significado.

Los fonos pueden ser sufijos o corresponder al núcleo del morfema, los sufijos con mucha frecuencia se pronuncian previos al núcleo de la frase, sin ser una regla estricta, ya que el núcleo también puede encontrarse al principio del morfema, al igual que las lenguas modernas.

Ejemplo de morfema Africano de la lengua Swahili.
KILIMANJARO.
Kilima: es montaña madre del agua.
N: cumple función de conector, del.
Jaro: es rio del glacial

 

KI   LI   /  MA        JA     RO.
M1 / M2  /  M3  /  M4  /  M5  /   M6

 

Modificador 1 Ki montaña.

Modificador 2 Li Nacimiento del agua.

Modificador 3 Ma madre

Modificador 4 del

Modificador y Nucleo 5 Ja glaciar

Modificador y nucleo 6 Ro río pequeño.

Para este caso los modificadores 1, 2 y 3 corresponden a sufijos de la frase, Kilima o montaña madre del agua y el nucleo lo constituyen dos modificadores,  el 5 Ja blanco o glacial y el 6 Ro río pequeño o arroyo, así, Jaro "río pequeño o arroyo que  nace en el Glaciar",  significando Kilimanjaro "el arroyo del glaciar de la montaña madre del agua".

Lo que nos trae el significado específico y descriptivo del onomástico " el arroyo o nacimiento del río del glacial en la montaña madre del agua.


Ejemplo de morfema Americano de lengua Puquina o Quechua?
AREQUIPA, Perú.
El valle de Arequipa esta cruzado por el río Vitor formado por la confluencia de los ríos Yura y Chili y las montañas que lo rodean son el volcán Chachani, volcán Charcani y el volcán Pichu Pichu.

A       /   RE     /   QUI     /     PA.
M1    /   M 2   /    M3      /     M4

Modificador 1    A: lugar o tierra plana.
Modificador 2    RE: río en valle    medio, río Vitor formado por los ríos Yura y Chili.
Modificador y nucleo 3    QUI o KI: montaña.
Modificador y nucleo 4    PA: padres o ancestros.

Los modificadores M1 y M2 forman el fonema ARE  o Valle medio del río, igual que en la toponimia Valenciana significa Valle medio del río y el modificador y nucleo 3 Qui valle alto y modificador y nucleo 4 Pa ancestros, "el valle alto o de Montaña de los ancestros".
AREQUIPA significa "El valle alto o de montaña y el valle medio del río de los ancestros".

 

Ejemplo de morfema en Colombia de la lengua Puquina, Quechua o ancestral Embera? 


TOLIMA.
El nevado del Tolima es un cono rocoso simétrico de alta pendiente que alcanza los 5.220 metros, en el nacen los ríos Totare y Combeima.

TO   /    LI    /   MA
M1  /    M2   /   M3

Modificador y nucleo 1 TO montaña rocosa

Modificador 2 Li Nacimiento del agua.

Modificador y nucleo 3 Ma madre

La montaña rocosa madre del río.

 

 

Morfema en España de la lengua ancestral Ibera.
TOLEDO.
Toledo es una ciudad Manchega levantada sobre una colina rocosa en el valle medio del rio Tajo.

TO   /    LE   /   DO
M1  /    M2   /   M3

Modificador 1 TO colina rocosa

Modificador 2 LE valle medio del río.

Modificador y nucleo 3 DO Gente o pueblo

El pueblo, la gente o la comunidad que habita en la colina rocosa en el valle medio del río.

 

Morfema en Italia de la lengua ancestral de los pueblos alpinos.

TIRANO.
Tirano es nombre hidrónimo o de río, es un pequeño pueblo al pie de los Alpes suizos, cruzado por un río glacial que corre entre acantilados y nace en los glaciales de altos picos alpinos.

TI    /    RA   /   NO
M1  /    M2   /   M3

Modificador 1 TI pico rocoso, acantilado

Modificador 2 RA valle bajo del río.

Modificador 3 NO conector de, el.

Cuyo significado arcaico es:

"El lugar o valle del río de los picos rocosos o de los acantilados (río Adda)."


La civilización del Indo, deidificó el agua con sus 7 ríos sagrados, siendo el Indo el principal.

La antigua civilización de los Amorreos o Amurru (la gente del valle del río grande del glacial o Jarú, Jordán) que dio origen al pueblo hebreo, hizo lo propio con el río Jordán, Inri o río sagrado, que cruza del valle de

NAZARET

Era un pequeño poblado  cerca al valle medio del río Jordán

NA    / ZA        / RE         /   T

M1    /  M 2   /    M3      /     M4

Modificador 1 NA la tierra de... 

Modificador 2 SA o ZA zona plana, explanada

Modificador 3 RE valle medio del río. 

Modificador 4 T roca o desierto

Cuyo significado arcaico es: "la llanura del valle del río de las rocas o del desierto", el Jarú Jordán; la palabra Inri es el cartel de identificación de Jesús condenado a muerte de cruz, significa el de la tierra del río sagrado o Nazaret.


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HIPÓTESIS DE TOPÓNIMOS ORIGINADOS EN CLAVE DE LENGUA SILÁBICA AGLUTINANTE

Se parte de la hipótesis de que ciertos monemas o sintagmas con igual fonética son cognados universales que han sobrevivido en la toponimia arcaica y pueden ser rastreados en distintas lenguas y culturas alrededor del mundo. 

Este análisis busca establecer patrones fonéticos, semánticos y culturales que permitan interpretar dichos monemas y sus posibles significados originales, lo cual tiene implicaciones para comprender cómo los primeros seres humanos conceptualizaban su entorno geográfico, realizando una selección de patrones fonéticos recurrentes en lenguas paleolíticas reconstruidas y en lenguas modernas, con un enfoque especial en lenguas aisladas arcaicas que siempre son aglutinantes y sufijantes.

El estudio comparativo de raíces léxicas comunes en topónimos arcaicos globales y la relación entre los monemas y las características geográficas de los lugares nombrados, pudiera permitirnos entender las posibles motivaciones simbólicas, prácticas o religiosas detrás de los nombres, esperando encontrar los monemas básicos que corresponderían a "agua", "río", "mar", "montaña con cubierta vegetal", "colina", "elevación terrestre rocosa", "roca, piedra o desierto", "volcán", "sol", "luna", "refugio o caverna", "poblado", "camino", "comida", "sal" entre otros.

Este estudio no solo contribuiría al conocimiento de las primeras lenguas humanas, sino también al entendimiento de cómo los grupos humanos interpretaron su entorno en términos lingüísticos y culturales. Podría, además, abrir puertas a nuevos enfoques en la lingüística histórica y la reconstrucción de lenguas extintas.

Tenemos la certeza de que todos los homo arcaicos tenían lenguaje y se comunicaban entre ellos de manera fluida, pero, existe una gran incertidumbre sobre cual especie de homo y en que momento de la escala del tiempo crearón los nombres de los lugares u onomásticos. 

La primera posibilidad es atribuir a los Neandertales la nominación de los lugares o toponimización de Eurasia, dado que, fueron ellos los  que habitaron y evolucionaron en estos territorios, luego de haber emigrado desde África, llevando consigo la lengua materna ancestral y primigenia, entonces podríamos decir que los topónimos arcaicos en África y Eurasia pueden tener hasta dos millones de años

Alternativamente, también los topónimos pudieron haber sido creados por el Homo sapiens que teóricamente llegó a Eurasia hace entre los 150.000 y 100.000 años.

Si los topónimos arcaicos fueron creados por los neandertales y fuesen similares a los del Homo sapiens podríamos pensar que tal vez compartían la lengua ancestral, lo que sugeriría que el homo arcaico africano que migró a Eurasia evolucionó y dio origen al homo Neandertal y el homo arcaico africano evolucionó al homo Sapiens, lo que los identificaría como una misma especie africana que evolucionó en distintos momentos y regiones del planeta, otorgándoles características fenotípicas diferenciales, pero, conservando su lengua primigenia.


Ahora bien, si aceptamos que el homo Sapiens fue quien dió origen y asignó los nombres a los lugares que habitaban
, los topónimos africanos podrían tener entre 500.000 y  200.000 años, quizás más; los de Europa y Asia entre 150.000 y 100.000 años; los de China, Polinesia y Australia quizás entre los 80.000 y 60.000 años y los de América tal vez entre los 60.000 y 30.000 años.


No existe en la actualidad ninguna referencia sobre la lengua hablada en el paleolítico inferior y medio, pero, tenemos la referencia mítica bíblica del relato de la torre de Babel y los arcaicos 
fósiles lingüísticos encapsulados en los topónimos ancestrales que perviven sin cambios en todos los continentes y en todas las lenguas actúales desde hace miles de años y que al estar constituidos por fonos o monemas universales comunes, sugieren la existencia de una lengua común para dicha época.

El estudio de topónimos africanos arcaicos como "Kilimanjaro", "Uganda", "Ruanda", "Tanzania", "Tanganika" y muchos más, al realizar su análisis lingüístico nos ofrece una fascinante ventana hacia el pasado de las lenguas humanas y la comunicación en el Paleolítico inferior y medio; aunque no existe referencia directa de cómo era la lengua hablada en esa remota época, los nombres de lugares que han perdurado durante milenios ofrecen indicios de cómo se describían aspectos fundamentales del entorno natural.

La hipótesis de que "Kilimanajaro" refleja la descripción de un "río pequeño o arroyo blanco o del glaciar que nace en la alta montaña madre del agua" correspondiendo a un sintagma aglutinante de lengua arcana (proto bantú) resulta sugerente y se apoya en la observación de términos en lengua swahili como "Kilima" montaña madre del agua y "Jaro" el pequeño río o arroyo del glacial, siendo  Ro el nucleo del sintagma referente a "río pequeño o arroyo" y el modificador Ja de "color blanco o glaciar" o de aguas limpias o glaciales.

La hipótesis de que “Uganda” describe “La comunidad o pueblo del lago grande” se relaciona con el fonema D, sustantivo referente a comunidad o pueblo y el adjetivo A referente a localización en una llanura baja; el fonema G, sustantivo referente a lago, y la vocal asociada al adjetivo grande, sintagma que nos habla de la población que habitaba las llanuras circundantes del actual lago Victoria en Uganda.

La hipótesis de que "Gondar" antigua capital del reino de Abisinia (Etiopia y Eritrea) describe "El rio de la comunidad o pueblo del lago pequeño" que incluye los sustantivos R río, pueblo o comunidad y lago y los adjetivos para pueblo de llanura y para lago pequeño, "Gondar localizado en la región de Amhara o Amjara “Jara” río blanco, Gondar está al norte del lago Tana en el río Angereb y al sudeste de las montañas Simen, "Wikipedia”. 

También es muy sugerente la correspondencia con otros fonos universales, monemas como KI (tierra alta), LI (agua arriba, nacimiento del agua o parte alta del río), MA (montaña madre, origen), N (de), JA (blanco o glacial) y RO (río pequeño o arroyo) podrían representar fragmentos lingüísticos de una lengua aglutinante que han perdurado y evolucionado, conservando un vínculo etimológico y conceptual con el pasado más remoto de la humanidad.

Esta perspectiva, aunque especulativa debido a la falta de registros lingüísticos escritos del Paleolítico, destaca el posible carácter universal y simbólico del lenguaje humano primitivo y la conexión profunda con el entorno natural que lo moldeó


Todos los topónimos arcaicos se pueden desambiguar utilizando estos significados de los fonemas arcaicos y coincide con las características orónimas, hidrónimas, valles, montañas, volcanes, lagos y mares

Un sintagma está constituido por múltiples monemas y cada monema lo forma una letra consonante que corresponde al Sustantivo una letra vocal que corresponde a un Adjetivo comparativo, es de anotar que de acuerdo a la fonética pueden existir monemas de una consonante (sustantivo) o una vocal (adjetivo) ejemplo U/RA/BA, U/RU/MI/TA, U/RA/MI/TA, MA//CHI/N,   TU/CHI/N, A/TA/PU/E/R/CA, U/GA/RI/T, U/GA/N/DA, GA/LI/LE/A, el núcleo del sintagma corresponde al último monema.

Con un enfoque  multidisciplinario, entre lingüística histórica, antropología y geografía comparativa, se puede identificar y encontrar el significado de monemas de las lenguas del paleolítico presentes en la toponimia global, se aborda la identificación de monemas utilizados durante el Paleolítico para nombrar lugares, identificando las características físicas del lugar y la asociación con cognados universales presentes en lenguas aglutinantes de África y América; la persistencia de estos monemas en las lenguas indoeuropeas modernas ofrece indicios contundentes del significado arcaico de dichos fósiles lingüísticos, 



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